El calendario de cierre nuclear, acordado en 2019 entre las empresas y Enresa, establece que Almaraz será la primera central en cerrar, llevando a cabo esta operación entre 2027, en el caso del primer reactor, y 2028, en el caso del segundo. En octubre, Iberdrola, Endesa y Naturgy presentaron una solicitud «sin condiciones» para prorrogar la vida de la central extremeña tres años hasta 2030, según informó la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.
Actualmente, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) debe emitir un informe para determinar si esta prórroga es viable, siendo este informe obligatorio tanto en el caso del cierre de una central como si se solicita su prórroga. Aagesen reiteró que el Gobierno mantiene tres líneas rojas ante la solicitud de las empresas: no trasladar costes de la ampliación de las centrales a los ciudadanos, asegurar la seguridad de las instalaciones, y garantizar la seguridad del suministro eléctrico.
Las centrales nucleares de Ascó y Cofrentes serían las siguientes en apagarse según el calendario actual: concretamente, en 2030 la de Cofrentes y entre 2030 y 2032 la de Ascó. Cofrentes está situada en Valencia (Comunidad Valenciana), mientras que Ascó es una de las centrales nucleares de Tarragona (Cataluña).
ERC y Junts han votado en contra o se han abstenido en pasadas iniciativas a favor del cierre nuclear. En julio de este año, Foro Nuclear mencionó cifras de Red Eléctrica de España que indicaban que la energía nuclear representa el 50,3% de la electricidad consumida en Cataluña. No obstante, esta votación que pretendía derogar el calendario se produce dos semanas después de que la ejecutiva de Junts, con el expresidente de la Generalitat y líder del partido al frente, Carles Puigdemont, acordara por unanimidad romper con el PSOE.
En la sesión previa en el Senado, la enmienda, que formaba parte de aquellas secciones del proyecto de ley enmendadas en comisión, recibió ocho abstenciones de EAJ-PNV y de Junts. Durante el debate de las enmiendas de la Cámara Alta a la Ley de Movilidad Sostenible, que enfrentaba su última votación antes de salir hacia el B.O.E., el diputado de Junts, Isidre Gavin, no se pronunció sobre la postura de su grupo respecto a esta enmienda en particular. Desde ERC, la diputada Inés Granollers ha reprochado al PP que lleve el debate nuclear al Congreso a través de un proyecto de ley que «no tiene nada que ver» con las centrales, demandando al PSOE que «haga su trabajo» en lo concerniente a la transición nuclear.
Por su parte, la diputada del PP Ana Martínez pidió al PSOE que no insistiera en su «defensa numantina» del calendario de cierre nuclear, enfatizando que «las empresas, los sindicatos, los ayuntamientos, Europa y este Parlamento, con su mayoría, les piden que rectifiquen».
Mientras tanto, el PSOE ha criticado que los ‘populares’ intenten alargar la vida de las centrales «sin rubor, informes técnicos ni pensar en la gente». La diputada socialista Cristina López aseveró que «hablan de seguridad energética, pero lo que realmente hacen es jugar con la seguridad de las personas».
La coalición Sumar también ha subrayado que la enmienda del PP no alteraría «el calendario de cierre» de las centrales nucleares y que el cierre o la prórroga de una central es competencia «exclusiva» del Gobierno, tal como «recoge la ley» y «confirma la jurisdicción». El diputado Eloi Badia Casas pidió al Ejecutivo que «no se esconda» y que rechace la prórroga de Almaraz.
En respuesta, la diputada de Vox, Carina Mejías, denunció que el proyecto de ley ha vuelto al Congreso con «pocas mejoras,» criticando que «vuelve la misma estafa, el mismo chantaje y la misma imposición ideológica verde». Desde su perspectiva, lo «único» de interés sería la enmienda «intrusa» del PP sobre las nucleares, lanzando una provocativa interrogante sobre si esta ley se convertiría en una de esas «facturas» que los diputados de Junts planean cobrar a Sánchez.
Por otro lado, la diputada de Podemos, Noemí Santana, critica que el PP haya «aprovechado» la tramitación de la ley en el Senado para «descafeinar» un proyecto que ya venía «aguado» desde el Congreso. Además, ha señalado que los ‘populares’ han introducido «más de 80 enmiendas que no buscan una movilidad más justa, sino una norma más cómoda para los intereses de siempre».
«Lo peor es el intento de revivir el discurso pro-nuclear, de hacernos creer que la energía nuclear es una energía limpia o moderna. Y no, evidentemente no lo es. Es cara, es peligrosa y, además, es profundamente injusta. Desde Podemos lo vamos a decir sin rodeos, ni un euro más para alargar la vida de las centrales», añadió.
En una línea similar, el diputado de EH Bildu, Mikel Otero, expresó su descontento con el PP, señalando que mientras intentan «distanciarse de la ultraderecha negacionista,» al mismo tiempo «reproducen sus propuestas» cuando se trata de concretar. Criticó que los dirigentes de Alberto Núñez Feijóo estén facilitando «de forma irregular, irresponsable y chapucera» la prolongación de la vida útil de Almaraz.
Asimismo, Otero denunció que los ‘populares’ intenten abrir la puerta al alargamiento de las centrales de Ascó y Cofrentes «de una forma absolutamente torticera». En términos generales, pidió a los grupos que no acepten esta «aberración,» afirmando que «no es admisible desde ningún punto de vista que su fundamentalismo nos lleve a aceptar lo inaceptable.»
