Sudán registra 2.900 muertes en un año, mientras que dos de sus países vecinos, Sudán del Sur y Chad, suman cerca de 1.700 muertos. Médicos Sin Fronteras (MSF) alerta de que la situación es muy preocupante, especialmente en los campamentos de refugiados, donde el brote de cólera se ha transformado en una crisis sanitaria regional.
MADRID, 20 de septiembre de 2025 – El cólera en Sudán ha dejado más de 2.900 muertos dentro de sus fronteras en poco más de un año. Sin embargo, el flujo de refugiados sudaneses que huyen de la guerra civil hacia sus países vecinos ha convertido esta situación en una emergencia que afecta ya a Sudán del Sur y Chad, en donde ambos países suman aproximadamente otros 1.700 fallecidos.
El riesgo de transmisión transfronteriza se considera alto debido a los movimientos de población, la porosidad de las fronteras y la limitada vigilancia. Con más de 111.000 casos y una propagación regional, este brote ha sido calificado como una grave crisis sanitaria por el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Christian Lindmeier.
Situación en Sudán
El conflicto en curso ha provocado desplazamientos masivos, ha interrumpido servicios básicos de salud y ha generado una grave falta de acceso a agua potable, higiene y saneamiento. Estas condiciones han creado un «entorno propicio» para la propagación de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera. La actual temporada de lluvias también ha aumentado los riesgos por inundaciones y la contaminación de fuentes de agua.
La guerra, que comenzó en abril de 2023 entre el Ejército de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), ha generado la peor crisis de desplazamiento en el mundo, con 14,3 millones de personas desplazadas (10,1 millones internamente y 4,2 millones como refugiados). En este contexto, 20,3 millones de sudaneses necesitan asistencia sanitaria, y se han reportado más de 170 ataques a centros de salud que han resultado en 1.170 muertos y 362 heridos.
El acceso a atención sanitaria se ve gravemente limitado por la inseguridad, la escasez de medicamentos y personal sanitario. Se estima que el 38% de los centros de salud no funcionan, mientras que el 62% opera parcialmente en siete estados. «El acceso humanitario a las zonas más necesitadas es extremadamente limitado», advierte Lindmeier.
Casos en todos los estados del país en un año de brote
Las autoridades sanitarias sudanesas declararon el brote de cólera el 12 de agosto de 2024. Desde entonces, se ha extendido a través de los 18 estados que conforman el país, con más de 111.000 casos notificados hasta el 12 de septiembre, y una tasa de letalidad del 2,6%, «muy por encima» del umbral de emergencia del 1% establecido por la OMS.
Entre los niños, los menores de cinco años representan el 19% de los casos y el 12% de las muertes por cólera. Además, seis estados de Sudán concentran el 73% de los casos y el 68% de las muertes debido a esta enfermedad: Jartum, Gezira, Nilo Blanco, Gadarif, Kordofán Norte y Darfur Norte.
Desde la ONG Médicos Sin Fronteras, el coordinador de emergencias en Darfur Central, Kuol Mathew Aluong, alerta que el brote de cólera presenta «significativas variaciones» según las regiones: en Darfur Norte, por ejemplo, los casos están disminuyendo lentamente, pero muchas localidades siguen siendo de alto riesgo.
Chad y Sudán del Sur, afectados por el brote
Más allá de las fronteras sudanesas, Chad y Sudán del Sur han notificado casos relacionados con la transmisión de cólera originados en Sudán. Yuba ha reportado 91.435 casos y 1.560 muertes desde el 28 de septiembre de 2024 hasta el 17 de septiembre de 2025. Por su parte, Yamena ha contabilizado 2.081 casos sospechosos y 135 fallecimientos en los últimos dos meses.
Las autoridades chadianas confirmaron el brote de cólera el 24 de julio tras el primer caso sospechoso en el campamento de Dougui, cerca de la frontera con Sudán. Aluong subraya que esto demuestra «la rapidez con la que la enfermedad se propaga a través de las fronteras» ante la falta de condiciones sanitarias adecuadas en los campamentos de refugiados.
Campañas de vacunación y el fin del conflicto como soluciones
La principal solución a la crisis actual pasa por implementar «rápidamente» campañas de vacunación oral contra el cólera, ampliar pruebas y tratamientos médicos y desplegar personal calificado en los campamentos y comunidades de acogida. También es crucial proporcionar acceso a agua potable, letrinas y mejoras en higiene.
Según la OMS, entre el 28 de julio y el 23 de agosto, más de 3,5 millones de personas se han beneficiado de estas campañas de vacunación, aunque aún falta cobertura en las localidades recientemente afectadas. Para ello, se requiere garantizar el acceso sin restricciones a todas las zonas de Sudán.
A largo plazo, «la paz es esencial» para poder rehabilitar el sistema de salud y asegurar el acceso sostenible a agua potable y servicios sanitarios. «Abordar las causas fundamentales, como la pobreza y la vulnerabilidad climática, también es crucial para prevenir futuros brotes de cólera», concluyó Lindmeier.
