
Archivo – 24 de julio de 2025, Hesse, Frankfurt: Christine Lagarde (izquierda), Presidenta del Banco Central Europeo, y el Vicepresidente Luis de Guindos llegan a una rueda de prensa en la sede del BCE tras decidir mantener las tasas de interés de la eurozona en 2,0% – Arne Dedert/dpa – Archivo
MADRID, 14 de abril.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) considera que la fragmentación de los mercados bancarios de la Unión Europea (UE) está frenando el crecimiento y la competitividad de los bancos europeos. Por ello, hace un llamado a avanzar en aspectos clave de la unión bancaria, que incluyen la creación de un Sistema Europeo de Garantía de Depósitos y la libre circulación de capital y liquidez entre grupos bancarios transfronterizos. Además, sostiene que los requisitos de capital exigidos son comparables a los de otras jurisdicciones.
En respuesta a la consulta de la Comisión Europea sobre la competitividad del sector bancario europeo, la institución presidida por Christine Lagarde señala que esta competitividad se ve obstaculizada por una «complejidad innecesaria» y la fragmentación entre países. Urge, por tanto, a superar estos desafíos para que la zona euro funcione «más como una jurisdicción única» en el ámbito de la regulación financiera.
Progreso sincronizado hacia la unión bancaria
Con el objetivo de desbloquear el avance hacia la unión bancaria, el BCE insta a un «progreso sincronizado» en los componentes clave. Esto incluye medidas concretas para la creación de un Sistema Europeo de Garantía de Depósitos, así como un calendario claro para su implementación.
Asimismo, el ‘guardián del euro’ argumenta que el capital y la liquidez «deben circular libremente» dentro de un grupo bancario transfronterizo en la eurozona. También hace un llamado a los responsables políticos para fomentar mercados de capitales más profundos, promoviendo la unión de ahorros e inversiones.
Propuestas del BCE para la normativa bancaria
Entre las propuestas concretas del BCE se encuentran diversas reformas en la normativa bancaria de la UE. Estas incluyen transformar las reglas de directivas en reglamentos de aplicación directa, reunir en dos los cinco colchones macroprudenciales existentes, aumentar la proporcionalidad para los bancos pequeños y simplificar la presentación de informes.
El BCE sostiene que la competitividad debe surgir de la armonización, la integración y la economía de escala, y que no debe basarse en la desregulación. Asegura que la resiliencia bancaria es un «requisito indispensable» para el crecimiento y la competitividad a largo plazo de la eurozona, especialmente en un entorno de incertidumbre.
La importancia de abordar la complejidad regulatoria
Respecto a la regulación, el BCE recalca que las medidas para simplificar la normativa deben abordar la complejidad excesiva «sin debilitar la resiliencia». Recuerda que los requisitos de capital para los bancos de la zona euro son, en general, «comparables a los de otras jurisdicciones» y se ajustan a las normas internacionales.
A su vez, defiende que las entidades de la eurozona han logrado mantener la concesión de préstamos incluso durante periodos de tensión, sin que haya indicios de que los requisitos de capital hayan afectado la eficiencia o la capacidad de préstamo de las instituciones bancarias.
Visión sobre la competitividad bancaria
El BCE concluye que la simplificación y una mayor armonización—sin llegar a desregular—pueden fomentar la competitividad. Advertencia que reducir estándares podría dejar riesgos sin abordar y potencialmente incentivar a los bancos a adoptar prácticas de alto riesgo, sin beneficios claros para la economía real o su resiliencia.
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, afirmó que «el paso crucial para fortalecer la competitividad de Europa es un mercado bancario único donde el capital y la liquidez puedan circular libremente entre países y todos los depósitos estén protegidos por igual».
Por otro lado, Claudia Buch, presidenta del Consejo de Supervisión del BCE, subraya que unos mercados mejor integrados y una mayor competencia transfronteriza pueden permitir a los bancos «aprovechar mejor las economías de escala y diversificar sus actividades», estableciendo un enfoque que, junto a salvaguardas para la estabilidad financiera, fortalecería los modelos de negocio de las instituciones y su resiliencia.
