La industria automotriz nos sorprende todos los días con nuevas innovaciones, pero ¿qué hay de los aviones? Estos también deberían evolucionar, y ahora ha llegado el avión kryptoniano que supera todos los récords y es amigable con nuestro planeta.
La aviación también puede ser verde
Con el aumento de la contaminación ambiental, se volvió prioridad transicionar a transportes más sostenibles. La industria automotriz ha hecho mucho para conseguirlo, desde coches eléctricos hasta motores de hidrógeno. ¿Pero qué pasa con el resto?
Los coches y motocicletas evolucionan constantemente, mientras que los transportes aéreos suelen limitarse a los tradicionales motores de gasolina. Sin embargo, una nueva innovación ha llegado para cambiar la historia de los transportes aéreos, demostrando que también pueden ser sostenibles.
Una empresa ha creado un avión que no usa combustible, ni emite dióxido de carbono, sino que toma energía de una maravillosa estrella, ya que funciona con energía solar.
La llegada de un avión kryptoniano
Este innovador vehículo es SolarStratos, un ligero avión que ha roto un récord mundial de altitud para aeronaves impulsadas por energía solar, pilotado por el ecoexplorador suizo Raphael Domjan. Este hito lo llevó a alcanzar una altitud en la que casi ninguna otra aeronave puede llegar.
SolarStratos llegó a los 9.521 metros de altura, rompiendo un récord que nadie había superado en 15 años. Sin embargo, esto es solo el comienzo, ya que su meta final es llegar a la estratosfera para demostrar que los mejores aviones son aquellos que están libres de combustibles fósiles.
Este avión cuenta con un fuselaje de fibra de carbono y unas alas de 24,8 metros de envergadura, pero lo más impresionante es que está equipado con 22 m² de paneles solares de alta eficiencia, una tecnología tan revolucionaria como los motores de una nueva gasolina.
En más de cinco horas, el avión despegó en Suiza y ascendió en dos partes: primero, utilizó las corrientes de aire caliente para subir y cargar sus baterías, y después continuó ascendiendo por sí solo hasta alcanzar más de 9.500 metros de altura.
A medio camino, se encontró con un avión comercial. Este momento, que podría parecer casual, simboliza una visión del futuro donde las aeronaves vuelan sin contaminar. Para Domjan, este logro es solo el primer paso para demostrar a las nuevas generaciones que la aviación libre de emisiones es posible.
Él ya había demostrado que la energía solar puede servir para navegar, dando la vuelta al mundo en un barco solar en 2012. Ahora, su meta es ser el primer avión solar tripulado en rozar la estratosfera, que en la latitud de Suiza comienza a los 12.000 metros.
Al infinito y más allá
Este proyecto demuestra que la innovación en transportes sostenibles no tiene que limitarse únicamente a transportes terrestres como los coches o las motocicletas, pues los transportes aéreos también pueden ser sostenibles.
Una aeronave que cuida nuestro planeta puede ser tan eficiente como un avión convencional. De hecho, la meta de Domjan y su equipo es conquistar las alturas reservadas a la aviación comercial, y este logro es un gran comienzo.
El avión kryptoniano es mucho más que un prototipo de récord; es la prueba de que el ingenio humano puede crear soluciones para los desafíos más grandes del planeta. Podría inspirar la próxima era de la aviación, donde los aviones ya no necesiten combustibles fósiles.
Sin duda, Domjan y su equipo han llegado a hacer historia, no solo por batir un récord, sino por hacerlo con un avión sostenible, demostrando que estos transportes pueden ser veloces, eficientes y amigables con nuestro planeta, al igual que los drones impulsados por agua.
