Hoy martes 12 de agosto se celebra el Día Mundial del Elefante 2025, y es el momento ideal para recordar que en los últimos 100 años la población global de estos paquidermos ha descendido de forma nefasta. De los 12.000.000 de ejemplares que había en Asia y África, quedan apenas 400.000.
Hoy en día, la mayor amenaza para los elefantes africanos son los delitos contra la vida silvestre, principalmente la caza furtiva destinada al comercio ilegal de marfil. Mientras tanto, el mayor peligro para los elefantes asiáticos es la pérdida de hábitats, lo que además provoca conflictos entre las comunidades locales y estos animales.
Solo quedan 3 especies
Actualmente, existen tres especies de elefantes: dos africanas (el elefante de bosque y el de sabana) y una asiática, el elefante indio. Las tres están protegidas e incluidas en la Lista Roja de la UICN: la primera, “en peligro crítico de extinción”, y las dos restantes, “en peligro”.
Los datos son realmente preocupantes: en solo 30 años ha desaparecido el 90 % de los elefantes de bosque, y en el último medio siglo ha desaparecido el 60 % de los de sabana. Actualmente, ya quedan menos de 40.000 elefantes asiáticos, entre los cuales se encuentran los últimos 1.000 elefantes de Borneo, catalogados “en peligro” desde este año a causa de la deforestación, el furtivismo de marfil y los conflictos con las comunidades locales.
Un descenso muy preocupante
La disminución en las distintas poblaciones de elefantes es preocupante no solo para las especies, sino también para los ecosistemas, ya que estos animales funcionan como “ingenieros”, creando caminos que actúan como corredores para otras especies a través de los densos bosques que habitan.
