Una mujer de 38 años fue inculpada este sábado por complicidad en el robo de joyas en el museo del Louvre, ocurrido el pasado 19 de octubre. Otro de los arrestados el miércoles fue liberado sin cargos, según informaron fuentes judiciales. Se trata de dos de los cinco detenidos el jueves en relación con el robo de joyas, valoradas en 88.000.000 euros, algunos de los cuales fueron presentados ante un juez tras dos días de interrogatorios.
La mujer, vecina de La Courneuve, municipio del este de París, ha sido imputada por complicidad en robo en banda organizada y asociación de malhechores. Actualmente se encuentra ante un juez que debe determinar si se le aplicará prisión preventiva, como ha solicitado la Fiscalía. Su abogado, Adrien Sorrentino, aseguró a los medios que «está hundida, niega los hechos que le imputan y no entiende nada». La Fiscalía también ha indicado que proporcionará más detalles a lo largo de la jornada, cuando se espera que los otros dos detenidos sean presentados ante el juez.
Restos de ADN
Según la cadena BFMTV, uno de los cuatro detenidos el miércoles es sospechoso de haber participado de forma directa en el robo, ya que se encontraron restos de su ADN en algunos de los elementos utilizados para el robo, un extremo que aún no ha sido confirmado oficialmente. El final de los interrogatorios de los arrestados antes de que acabe el periodo legal de 96 horas se interpreta como un avance en la investigación.
Esta nueva imputación se suma a las de los dos primeros detenidos en relación con este robo, quienes fueron arrestados el pasado domingo, una semana después del espectacular atraco a joyas históricas valoradas en 88.000.000 euros.
Según indicó la fiscal de París, Laure Beccuau, los dos primeros detenidos son sospechosos de haber participado en el robo, dado que se hallaron restos de su ADN en la escena del crimen y confesaron «parcialmente» su participación. Uno de ellos fue arrestado en el aeropuerto Charles de Gaulle cuando intentaba tomar un vuelo a Argelia, su país natal, lo que precipitó la operación policial. El otro fue detenido cerca de su domicilio en Aubervilliers, a las afueras de París.
Uno de los últimos detenidos, «en el punto de mira»
Entre los cinco últimos detenidos figura una persona que estaba «en el punto de mira» de los investigadores también por su presunta participación directa en el robo, según ha informado la fiscalía. Aún faltaría el cuarto miembro del comando que, en la mañana del 19 de octubre, llevó a cabo un robo espectacular y rápido.
Dos de los ladrones escalaron un balcón de la galería Apolo del museo gracias a una grúa, penetraron en el interior rompiendo una ventana con sierras radiales, y también rompieron las vitrinas que resguardaban joyas del tesoro real francés, fugiéndose por la misma vía, en motocicletas que les esperaban los otros dos ladrones. La fiscal indicó que aún no se han podido localizar las joyas robadas.
