Barcelona, 23 Ene. (EUROPA PRESS) – El entrenador del Barça Femení, Pere Romeu, ha reivindicado el juego y la justicia deportiva como ejes fundamentales de la final de la Supercopa de España contra el Real Madrid. Ha expresado su deseo de que el partido se centre en lo que ocurre en el campo, en lugar de las decisiones arbitrales, y espera un duelo “muy competido, de alto nivel y equilibrado tanto en lo táctico como en lo emocional”.
“Lo único que me preocupa es que mañana, cuando termine el partido, pueda venir aquí y hablar del juego, del partido y de lo bien que han estado mis futbolistas. Si mis comentarios van en esta línea, creo que habremos visto un partido justo”, subrayó Romeu en rueda de prensa, tras ser cuestionado sobre sus quejas arbitrales en la semifinal, especialmente en relación a la expulsión de Kika.
Además, antes de la final, recordó el anterior enfrentamiento liguero en Montjuïc, donde el Barça Femení se sintió superior a pesar de que el marcador se apretó hacia el final. “Creo que fuimos superiores, tuvimos control del juego en muchas situaciones, pero a nivel de resultados nos desconectamos en los minutos finales. Iba 2-0, Cata paró un penalti, y tuvieron un tiro al palo… Nos llegaron”, analizó, resaltando que su equipo también creó claras ocasiones en la goleada final (4-0).
El técnico destacó la evolución del Real Madrid esta temporada, señalando a Linda Caicedo como una de las jugadoras más destacadas. “Ha cambiado en comparación con temporadas anteriores. Linda juega muy bien entre líneas, modifica su posición durante el partido y es, sin duda, la jugadora que más acelera los ataques de su equipo”, explicó, enfatizando además la capacidad del equipo blanco para alternar fases. “Es un equipo con buena presión alta, pero que también sabe replegar rápido con seis jugadoras detrás del balón, algo muy difícil de atacar”.
Interrogado sobre la presión que conlleva una final y el componente emocional del Clásico, Romeu fue contundente. “Hablar de presión con el Barça es un poco absurdo, porque cada partido con esta camiseta lleva su dosis de presión. Este equipo quiere ganar todos los partidos, contra todos los rivales, pero siempre desde la humildad. Es una de nuestras señas de identidad”. Añadió que, aunque es una final y un título en juego, su equipo saldrá “súper motivado, pero intentando hacer el partido que haríamos contra cualquier rival en una final”.
También destacó la importancia de la Supercopa como primer trofeo del curso. “Es pronto, aún quedan meses de competición, pero ganar este primer título nos daría un empujón para afrontar lo que queda de temporada”, apuntó, reafirmando que será crucial manejar todos los escenarios del partido. “No hay 90 minutos de perfección. Habrá momentos en los que tendremos que apretar los dientes, y otros en los que ellas nos corran y tendremos que defendernos bien. El otro día ya demostramos que el equipo está preparado incluso para estar un rato sin balón”.
En este sentido, Romeu volvió a poner énfasis en el equilibrio colectivo. “Vamos a intentar llevar el partido a nuestro terreno, a nuestra posición y a nuestra calma con balón, controlando sus contraataques. Si lo hacemos bien, estaremos más cerca de lo que queremos, que es merecer ganar”, afirmó.
Por otro lado, defendió la versatilidad de su plantilla, poniendo como ejemplos a jugadoras como Asha o Carla Julià. “Si la futbolista tiene inteligencia y entiende por qué juega en una posición u otra, es algo positivo. Asha nos da correcciones defensivas por potencia y profundidad, y como lateral tiene mucho acierto en el pase. Y Carla es una jugadora técnica y precisa que nos aporta cosas distintas según juegue por la derecha”.
Finalmente, confirmó que Aitana Bonmatí, lesionada, viajará junto a Laia Aleixandri para estar con el equipo. “Sí, va a viajar mañana, igual que Laia, aunque aún queda tiempo para recuperarla con nosotras”, concluyó.
