BARCELONA, 12 Dic. (EUROPA PRESS) – Un estudio liderado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona y el Instituto Catalán de Oncología-ICO en L’Hospitalet de Llobregat ha desarrollado una herramienta que permite cuantificar la calidad de las grasas de la dieta, con el objetivo de determinar si predice el riesgo de ictus isquémico.
Los resultados de esta investigación se publican en la revista ‘European Stroke Journal’. En el estudio también participan investigadores de las áreas de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) y de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) del CIBER, según informa el Hospital del Mar en un comunicado.
Para el análisis se seleccionaron 9 tipos de grasas presentes en la sangre según la dieta: 6 están asociadas con una alimentación saludable, provenientes de frutos secos, aceites de semillas, pescado azul y lácteos; mientras que las otras 3 están vinculadas a alimentos ultraprocesados, azúcares y consumo de alcohol, que no solo aportan un exceso de energía sino que además carecen de beneficios para la salud.
Los investigadores utilizaron datos procedentes de la cohorte EPIC para evaluar el impacto de estas grasas en el riesgo de sufrir un ictus isquémico. De tres cohortes del proyecto (Granada, Navarra y Murcia), se seleccionaron 438 personas que habían experimentado un ictus isquémico a lo largo de los años y se compararon con otros 438 participantes de características similares que no habían sufrido este tipo de accidente cerebrovascular.
Resultados del estudio
El análisis de las muestras de sangre reveló que las personas con una puntuación más alta en el índice de grasas en sangre, indicativo de una mejor alimentación, presentaban un riesgo un 14 % menor de sufrir un ictus isquémico.
Además, se buscó una segunda cohorte con una población de base diferente para validar estos hallazgos. En este caso, se utilizó la cohorte Framingham Offspring Study de Estados Unidos, donde se estudiaron 121 casos de ictus entre más de 2.800 participantes, confirmando que la nueva herramienta también es válida en otras poblaciones.
La investigadora del Grupo de Investigación en Riesgo Cardiovascular y Nutrición del Hospital del Mar Research Institute y del CIBEROBN, Iolanda Lázaro, concluye que «a menor presencia en sangre de grasas negativas y mayor de grasas positivas, provenientes de una dieta equilibrada, se reduce el riesgo de ictus isquémico».
Este estudio ha sido financiado por La Marató de TV3 de 2016, enfocada en el ictus y las lesiones medulares y cerebrales traumáticas.
