La crisis climática nos golpea cada vez de forma más trágica, pero los gobiernos siguen sin activarse. Ante la falta de liderazgo, solo el empuje de las protestas sociales conseguirá superar la resistencia que ejercen las grandes empresas de la industria de los combustibles fósiles para seguir envenenando el planeta con su gas y su petróleo. Salgamos a las calles para que protejan nuestros bosques y aprueben nuevos impuestos para que los multimillonarios y las grandes empresas contaminantes paguen para acabar lo antes posible con el uso de combustibles fósiles, señala Pedro Zorrilla Miras, responsable de la campaña de Cambio climático en Greenpeace.
La acción de Alianza por el Clima se conecta con la Cúpula dos Povos, un espacio autónomo que está siendo construido por más de 400 movimientos populares y organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo como alternativa popular a la COP30 oficial de Brasil. La Cúpula dos Povos espera movilizar la participación de más de 15.000 personas.
Una crisis que se debe superar
Representa “el reconocimiento de que no puede existir justicia climática sin las voces de los pueblos de la Amazonía y de todas las comunidades afectadas”. Este proceso, organizado desde agosto de 2023, busca fortalecer la construcción popular y converger las agendas socioambiental, feministas y de justicia social, demostrando que las soluciones reales son urgentes y que la verdadera justicia climática solo se logrará cuando todas estén movilizadas y unidas para transformar la realidad.
La movilización de Alianza por el Clima también está en conexión con la iniciativa global Draw The Line, una coalición mundial que convoca a la ciudadanía a “trazar una línea roja” contra las injusticias, las desigualdades, la contaminación y la violencia, y a favor de un futuro basado en la paz, la energía limpia, los derechos y la equidad. Esta campaña global, que incluye acciones desde septiembre hasta noviembre de 2025, busca presionar a los líderes mundiales antes de la Asamblea General de la ONU en Nueva York y la cumbre climática COP30 en Brasil.
Con más de 100 organizaciones participantes a nivel internacional, incluyendo 350.org, Greenpeace, Oxfam y Amnistía Internacional, Draw The Line representa un llamamiento conjunto para exigir una transición justa del sistema, la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, financiación climática real y el fin de las desigualdades, objetivos que se alinean perfectamente con los propósitos de la movilización en el Estado español del 14 y 15 de noviembre.
Alianza por el Clima y todos sus socios defienden la idea de que hay que volver a salir a las calles para exigir que en esta COP30 se priorice la vida por encima de intereses geopolíticos, cuando el contexto de triple crisis está poniendo en juego la vida de las personas, de la biodiversidad y de los ecosistemas en todas partes del mundo. El 14 y 15 de noviembre, el pueblo debe hacerse escuchar.
