BRUSELAS, 23 Apr. – La Comisión Europea ha dado un plazo de 30 días a la Bienal de Venecia para que explique sus motivos para permitir la participación de Rusia en la 61.ª edición de la Exposición Internacional de Arte. En caso de no recibir una respuesta «satisfactoria», se suspenderá la financiación de 2.000.000 euros asignada a la organización.
En una rueda de prensa desde Bruselas, el portavoz de Defensa, Soberanía Tecnológica y Desinformación de la Comisión, Thomas Regnier, explicó que la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura, que gestiona los fondos culturales del Ejecutivo comunitario, envió hace dos semanas una misiva a la Bienal para que esta pueda justificar la reapertura del pabellón ruso.
«Desde entonces hay un plazo de 30 días para que la Bienal nos responda y pueda defender por qué se ha reabierto este pabellón ruso». Si la respuesta no es satisfactoria, ya hemos manifestado nuestra intención de suspender o rescindir el contrato, indicó el portavoz comunitario, añadiendo que la organización aún no había recibido «ni un solo euro» del contrato de 2.000.000 euros.
El Ejecutivo comunitario ha condenado nuevamente que la Fundación Bienal haya permitido la reapertura del pabellón ruso en la Exposición Internacional de Arte y ha informado que ningún comisario europeo acudirá a la edición de este año, que comenzará el próximo 9 de mayo.
Además, la Comisión se ha puesto en contacto con el Gobierno de Italia para informarle de que condena «políticamente» la reapertura del pabellón ruso y para comunicarle los posibles pasos que podría adoptar, así como ofrecer al Ejecutivo de Giorgia Meloni la oportunidad de examinar la situación.
La Bienal de Venecia anunció en marzo la lista de países participantes en su 61.ª edición, donde figura Rusia. En un comunicado, la organización defendió que se trata de «una institución abierta» en la que puede participar cualquier país reconocido por la República Italiana y subrayó que «rechaza cualquier forma de exclusión o censura de la cultura y el arte».
Esta decisión provocó una reacción inmediata en Bruselas. La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, y el comisario de Cultura, Glenn Micallef, calificaron la participación rusa de «incompatible» con la respuesta de la UE a la agresión de Rusia contra Ucrania y advirtieron que estudiarían medidas restrictivas, incluida la suspensión o cancelación de la subvención comunitaria de 2.000.000 euros a la exposición.
