BBVA y Sabadell han decidido continuar con sus respectivas estrategias tras el fracaso de la OPA de BBVA sobre Sabadell. La entidad vasca solo logró captar el 25,47% de las acciones con derecho a voto, un porcentaje que no llegó al 30% necesario para una segunda oferta. Con esta situación, BBVA se enfoca en remunerar a sus accionistas y en un crecimiento orgánico tanto en España como en Europa, donde ya se encuentra presente con su modelo digital en países como Italia y Alemania. Por su parte, Sabadell planea retomar la venta del 80% de su plataforma de pagos a Nexi y continuar con la distribución de dividendos.
La estrategia de Sabadell incluye reanudar la venta de Paycomet, su plataforma de pagos, a Nexi, un acuerdo cuya cuantía inicial era de 280 millones de euros. Se establece que Sabadell mantenga el 20% de Paycomet durante al menos tres años, opción que podría incrementar el valor de la transacción hasta 350 millones de euros, dependiendo de ciertos objetivos. Sin embargo, la OPA interrumpió este acuerdo en primavera de 2024, justo cuando estaba pendiente de las últimas autorizaciones. El fracaso de la oferta permite al banco reconsiderar la operación.
En una actualización sobre sus planes financieros, Sabadell ha anunciado su intención de repartir aproximadamente 6.450 millones de euros hasta 2027, comenzando con un dividendo en efectivo de 0,07 euros programado para el 29 de diciembre. Esta suma incluye un dividendo extraordinario de 2.500 millones de euros que se espera distribuir en 2026, coincidiendo con la venta de su filial británica TSB a Santander.
BBVA, por su parte, ha centrado su discurso en el crecimiento orgánico. En una reciente conferencia de prensa, su consejero delegado, Onur Genç, destacó que en el último año han experimentado un crecimiento del 16% en su cartera de préstamos interanual, así como un aumento del 6% en España, lo que indica un incremento en su cuota de mercado. Estos resultados son parte del plan estratégico que BBVA presentó para el periodo 2025-2028, donde se plantea alcanzar una rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) media del 22%.
Este plan contempla una remuneración total de unos 36.000 millones de euros y beneficios netos de 48.000 millones de euros hasta 2028. A corto plazo, BBVA dispone de alrededor de 13.000 millones de euros, que incluyen 1.000 millones destinados a una recompra de acciones programada para iniciar el 31 de octubre. Además, el próximo 7 de noviembre, la entidad distribuirá un dividendo en efectivo de 0,32 euros y proyecta lanzar otra recompra «significativa» sujeta a la aprobación del Banco Central Europeo (BCE).
Finalmente, a cierre de junio, BBVA contaba con una ratio CET1 del 13,34%, superando el objetivo del 12%. En diciembre de 2024, la entidad ya poseía un exceso de capital superior a 4.500 millones de euros, lo que le permitirá continuar cumpliendo con sus compromisos a corto plazo.
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