
MADRID, 8 de mayo. La obesidad entre los jóvenes ha aumentado más de un 40% en las últimas décadas, un dato que desmonta la idea de que las nuevas generaciones son más saludables que las anteriores. Este fenómeno responde a varios factores interconectados que están moldeando una generación que arrastra patrones desde la infancia, favoreciendo el aumento de peso y anticipando un impacto creciente en la salud pública en los próximos años.
Según explica el doctor Gontrand López-Nava, especialista en obesidad, durante una entrevista con Salud Infosalus, este incremento no se debe tanto a la genética, sino a un cambio profundo en los hábitos de vida: hay mayor sedentarismo, aumento en el consumo de alimentos ultraprocesados y una relación cada vez más problemática con la alimentación.
“Pensábamos que sería lo contrario porque hay hábitos saludables en algunos jóvenes, pero se está viendo que las generaciones jóvenes han aumentado de peso. Esto se atribuye a tres causas: los jóvenes actuales son los niños de hace pocos años, y España por ejemplo lidera los ‘rankings’ de obesidad infantil, resultado del sedentarismo y del uso excesivo de dispositivos electrónicos. Además, existe un cambio en el hábito alimentario, donde el consumo de azúcares y de bollería industrial es muy alto”, afirma el director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital HM Sanchinarro.
Como la obesidad es crónica y progresiva, el doctor subraya que estos malos hábitos alimentarios se heredan durante la juventud: “Muchos jóvenes han buscado remedios estéticos para adelgazar, soluciones milagrosas, que a la larga son conductas que no implican un cambio de hábitos y que en muchos casos favorecen el efecto rebote de reganancia de kilos.” La tercera causa es epidemiológica, ya que el ocio de los jóvenes ha pasado a ser más sedentario, lo que también conlleva el hábito de consumir comida rápida y poco saludable.
Hasta qué punto la genética influye en la obesidad
Al ser preguntado sobre el peso de la genética en el desarrollo de la obesidad, el médico especialista sostiene que en el escaso periodo de tiempo que ha transcurrido no ha habido cambios significativos en la genética, y que esta apenas ha influido en el fenómeno de los jóvenes cada vez más obesos.
“Todo se debe a hábitos epidemiológicos en la población. Se observa en la obesidad infantil, que se traslada a los jóvenes, y también se reflejan en los adultos, en quienes la obesidad se ha casi triplicado en los últimos años”, agrega el doctor López-Nava.
Aunque reconoce la existencia de una predisposición genética a la obesidad, enfatiza que los cambios alimentarios, psicológicos y la relación emocional con la comida se encuentran en el 100% de los pacientes obesos. “La genética influye, pero en gran medida, el 80% del exceso de peso proviene de malos hábitos y de conductas alimentarias”, concluye.
La obesidad, un problema de salud
El doctor destaca que la obesidad en jóvenes se ha establecido como un verdadero problema de salud, recordando que “el normopeso es salud, pero la obesidad puede convertirse en una enfermedad ahora o en el futuro”. Además, mantiene que la obesidad es multifactorial y que su tratamiento debe abordar diversas esferas, no solo farmacológicas, sino también psicológicas y relacionadas con cambios en el estilo de vida.
“Es importante que quede claro que no hay remedios milagrosos contra la obesidad, y siempre hay que tratar la causa en origen de la misma”, insiste. Destacando que la obesidad puede provocar hasta 30 tipos de cáncer, un dato desconocido para gran parte de la población. Actualmente, la obesidad representa “la primera causa de muerte prevenible”, habiendo sobrepasado al tabaco en este aspecto. “Un paciente que logra perder entre 20 y 30 kilos reduce a la quinta o incluso a la décima parte la probabilidad de sufrir un infarto de corazón o cerebral”, añade.
Finalmente, señala que el perfil de persona obesa ha cambiado, señalando un aumento notable en el caso de los varones, aunque la obesidad continúa siendo más frecuente entre las mujeres. “Antiguamente, la endoscopia bariátrica comenzó por motivos estéticos, pero ahora los hombres están más conscientes respecto a la vida deportiva y salud, y la edad media de quienes se someten a este procedimiento ha bajado de 44 a 35 años en los varones. En la actualidad, el 60% de los casos de endoscopia bariátrica son mujeres y el 40% son hombres”, concluye el especialista.
