MADRID, 13 de mayo – El actor Arón Piper ha denunciado la dificultad de acceso a la vivienda y la precariedad que sufren muchos jóvenes en las grandes ciudades con motivo del estreno de ‘Hugo 24’. Esta película, que se estrena en cines el próximo viernes, cuenta con la participación de Marco Cáceres, y ambos reflejan las dificultades de una generación para independizarse y perseguir sus sueños.
«Yo creo que lo más cruel es ya algo como medio sistémico, que es que vivas para trabajar. Única y exclusivamente para trabajar y más del 50 por ciento de tu sueldo se vaya a tu techo«, ha señalado Piper en una entrevista. Cáceres añadió que «hay gente que destina su sueldo entero», lo que lleva a buscar «alguna historieta» para poder dar de comer a sus hijos o pagarse estudios.
Los actores reconocen que parte de la historia tiene elementos autobiográficos. Ambos se conocieron en Madrid mientras estudiaban interpretación, después de dejar los estudios para perseguir su sueño de convertirse en actores. «Hemos pasado también muchos veranos y muchas temporadas en Madrid sin trabajo, viendo a ver de dónde sacamos un dinerillo, cómo nos pagamos el piso«, rememoró Piper.
Cáceres advirtió que la situación que vive el protagonista de ‘Hugo 24’ está mucho más extendida de lo que parece, explicando que «tengo un montón de colegas que han estado en una situación como Hugo», en referencia a jóvenes obligados a buscarse la vida en contextos familiares complicados. Además, coincidieron en que independizarse se ha convertido «en un lujo».
«Independizarte en la actualidad es una locura y es una situación de privilegio. Yo estoy en una situación de privilegio, y eso que no soy un actor que haya reventado de éxito, pero tengo bastante constancia en cuanto al trabajo y a mí me cuesta muchísimo, por lo que no me quiero imaginar a los jóvenes que están arrancando y que no tienen estas oportunidades. Por eso mola tener este altavoz», sostuvo Cáceres.
‘Hugo 24’ está dirigida por Luc Knowles y protagonizada por Arón Piper, quien también es productor de la cinta. La historia narra la vida de un joven que tiene que conseguir dinero para pagar el alquiler antes de ser desahuciado junto a su hermana. Piper explicó que la película ha tratado de alejarse de los «topicazos» que envuelven a estos jóvenes de barrio, afirmando: «No somos macarras sino chavales normales«.
Sobre las razones que le llevaron a implicarse en la producción de esta película, Piper defendió la importancia de apoyar «un cine más pequeño y no tan ambicioso económicamente, pero con «una historia auténtica».
La película ha sido rodada íntegramente en el barrio madrileño de Tetuán, convirtiéndose en un personaje más del film. A pesar de la ola de calor sufrida durante el rodaje, Cáceres destacó: «La vibra que se transmitía en set era espectacular y la gente del barrio tenía un respeto increíble«.
Preguntados por la transformación de Madrid y de barrios como Tetuán, Piper admitió que el crecimiento de la capital acarrea consecuencias negativas como la gentrificación: «Hace que la gente de los barrios ya no pueda vivir en los barrios o tenga que ir un poco más allá», lamentó.
Discursos de éxito en redes sociales
En relación con los discursos de éxito que proliferan en redes sociales, Piper criticó que se transmita a los jóvenes la idea de que «si no eres millonario eres un fracasado». Subrayó: «Tener millones y Lamborghinis no es la meta en la vida«, defendiendo la importancia de los «pequeños sueños».
«Las redes sociales están haciendo muchísimo daño, sobre todo esos discursos que te dicen que cojas la bolsa y vayas al gimnasio, lo que parece que con ir al gimnasio ya sobra. Esto está haciendo muchísimo daño, porque está matando los pequeños sueños. Te enseñan que si no eres millonario antes de una edad eres un fracasado y eso lo ven muchísimos jóvenes. Y eso no es así, no es la meta en la vida», reivindicó.
Por su parte, Cáceres advirtió sobre las falsas expectativas generadas por algunos mensajes sobre emprendimiento y dinero fácil, algo que, a su juicio, provoca «depresiones y mal rollo».
