
MADRID, 13 sep. (EUROPA PRESS) – La Policía Nacional ha observado un patrón detrás de la violencia en el deporte, que ha dejado 73 detenidos durante la última temporada de fútbol 2024-2025. La mayoría de los detenidos son hombres con edades entre 19 y 30 años, movidos por su afinidad a grupos ultras tanto de extrema izquierda como de extrema derecha. Este fenómeno está en «alza», especialmente en categorías inferiores y regionales, es decir, lejos del foco mediático de los grandes estadios de Primera División.
Según los especialistas de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional, «la ideología tiene más peso que animar a su equipo». Otra característica notable de este tipo de violencia es que, en sus enfrentamientos con grupos rivales, «buscan la sorpresa» y, en la mayoría de los casos, no publicitan las ‘quedadas’ en redes sociales.
Esta semana, la Policía Nacional ha informado de dos operaciones ejecutadas por la CGI y las brigadas provinciales de Información relacionadas con la violencia en el deporte. La primera involucró a tres ultras de la Curva del RCD Espanyol identificados por amenazar a un árbitro dibujando su rostro dentro de una diana. La segunda operación resultó en la detención de seis ultras del grupo Biris Norte del Sevilla FC, quienes agredieron a aficionados rivales tras un encuentro casual en un bar.
La mayoría de los delitos están relacionados con desórdenes públicos, riña tumultuaria, daños, pertenencia a grupo criminal o delitos de odio, detallan los especialistas de la Policía. Muchos de los detenidos son reincidentes o han sido identificados anteriormente por altercados vinculados con ultras.
Riesgo para niños y otros aficionados
Existen operaciones que destacan por su complejidad o porque las diligencias de investigación se dilatan en el tiempo. Un ejemplo es lo ocurrido en Soria el 27 de mayo de 2023, antes del partido entre CD Numancia y la UE Cornellà, cuando grupos rivales violentos coincidieron en las inmediaciones del estadio, lo que desencadenó altercados que pusieron en peligro al resto de aficionados, incluidos personas mayores y niños.
«Fue una situación súbita y violenta, con el lanzamiento de abundantes objetos contundentes», remarcan. La investigación policial condujo a la detención de 27 personas en dos fases, con arrestos en Madrid, Leganés y Toledo, entre ellos el autor de una agresión a un aficionado, quien resultó gravemente herido y fue ingresado en prisión provisional tras su puesta a disposición judicial.
En las riñas, el material que se interviene con mayor frecuencia incluye bates, puños americanos o palos, los cuales se usan para ondear las banderas de sus equipos o diferentes simbologías ultras. También se utilizan piedras, mobiliario urbano o botellas de cristal. En cuanto a la ideología detrás de esta violencia, el balance es equitativo: «Se reparte al 50% entre extrema izquierda y extrema derecha», puntualizan.
La Policía Nacional destaca el trabajo de prevención y la colaboración con clubes y otros organismos, como LaLiga de fútbol, para abordar la violencia en el fútbol, el deporte que en España concentra la casi totalidad de las detenciones e investigaciones año tras año. «Es un trabajo de todas las instituciones», defienden.
