MADRID, 6 Oct. (EUROPA PRESS) – La actriz Anabel Alonso protagoniza el monólogo ‘La mujer rota’, texto de Simone de Beauvoir, que la directora Heidi Steinhardt ha llevado a escena y que podrá verse en el Teatro Infanta Isabel del 8 de octubre al 16 de noviembre.
Alonso ha declarado: «No es lo mismo, de verdad: la maternidad es una cuestión, la paternidad es otra, indudablemente. Pero, también, cómo la sociedad nos hace responsables de esos cuidados, ¿no? De cuidar a los hijos, a los padres cuando llega el momento, a la pareja. Y si la cosa no funciona, te hacen responsable de que aquello no haya salido como se esperaba.»
La actriz ha defendido que aunque la situación de las mujeres ha mejorado desde 1967 —cuando se escribió ‘Monólogo’, una de las tres piezas de ‘La mujer rota’—, queda «mucho por recorrer». En el monólogo, el personaje de Murielle se siente perdida al no cumplir con las expectativas sociales de ser hija, madre y esposa, un sentimiento que ella identifica como común entre muchas mujeres.
Temas centrales de la obra
La actriz ha señalado que la obra aborda temas como el dolor, la pérdida y la injusticia. Además, ha hecho un paralelismo entre la obra y la actual ofensiva israelí en Gaza, subrayando que tales «miserias» han existido a lo largo de la historia, reflejando una falta de evolución en la humanidad.
Alonso ha expresado su preocupación por la situación actual, afirmando: «En la Segunda Guerra Mundial la gente no lo sabía, ahora lo estamos viendo en directo, ¿y qué? Y ahí estamos. Es una aberración, es una barbaridad, es un holocausto al aire libre. Si ya genocidio se queda corto, a ver si a Israel le toca más decir ‘holocausto al aire libre’, igual le toca más. No lo sé. Porque es que ya todas las palabras a mí, personalmente, se me quedan cortas.»
Un reto actoral
‘La mujer rota’, que nunca se ha llevado antes a escena, presenta un texto que no es teatral, lo que ha supuesto para Alonso «el trabajo más difícil» al que se ha enfrentado. La actriz comentó: «He hecho monólogos en otras ocasiones, el monólogo siempre es otro reto, pero este texto en concreto para mí ha supuesto, por ahora, yo creo que el texto más difícil y el espectáculo más difícil. No es un texto teatral, es un texto literario llevado a escena y, además, hemos tenido que ser muy respetuosos. No hemos podido hacer cambios, porque los herederos y los dueños de los derechos no nos lo han permitido, con lo cual también es un reto.»
