El director del Festival de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, ha expresado su postura en contra de la exclusión de películas de países en conflicto en el certamen, que comienza este viernes. Las declaraciones surgen en un momento de tensiones globales, con peticiones de exclusión de Israel en eventos culturales como Eurovisión, lo que ha generado un amplio debate sobre la cultura y la guerra.
La postura de Rebordinos sobre las películas de países en conflicto
En una entrevista, Rebordinos afirmó que no juzgan las películas por el país de origen, sino «en sí mismas». Aclaró: «Nunca pondríamos una película que apoye el genocidio de Gaza o que apoye a Putin entrando en Ucrania». Sin embargo, se cuestionó qué países tienen legitimidad para tener representación en el festival sin generar polémica, planteando: «¿Y estadounidenses podemos poner o no tienen nada que ver con lo que pasa en Gaza? ¿Y podemos poner iraníes? ¿Chinas o venezolanas? ¿De un montón de países árabes que conculcan los derechos humanos todos los días?».
Manifestaciones y respeto a la convivencia
Rebordinos también apoyó la manifestación convocada para el próximo 23 de octubre, tras la proyección de ‘La voz de Hind Rajab’, una película que cuenta la historia de una niña palestina que llama a voluntarios de la Media Luna Roja. «Entendemos perfectamente que se utilice el altavoz del festival para hablar de temas, estemos de acuerdo o no. Me parece muy bien que se manifiesten contra el genocidio, siempre que se respeten las normas básicas de convivencia», comentó.
Comparaciones delicadas
En sus declaraciones, Rebordinos trazó paralelismos entre el gobierno israelí y acciones históricas del nazismo. «Solo les falta hablar de solución final, pero están diciendo cómo hay que matar a todos los que puedan», alertó. En este contexto, se refirió a la película ‘Nuremberg’, que ilustra la persecución del pueblo judío, y agregó que actualmente «los que siguen a Netanyahu están haciendo lo mismo con los palestinos».
Visión crítica sobre los actores del conflicto
Rebordinos opinó que tanto el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como el grupo terrorista Hamás son «dos caras de la misma moneda». Argumentó que, a pesar de las diferencias de poder destructivo, ambos representan un daño significativo. «No seamos ingenuos ni a la hora de juzgar al gobierno de Netanyahu, pero tampoco a Hamás», reflexionó.
Denuncia de la ofensiva en Gaza y el silencio sobre otros conflictos
Rebordinos defendió el comunicado del Festival de San Sebastián, en el que se denuncia la ofensiva israelí en Gaza, resaltando la importancia de visibilizar la masacre en curso. Sin embargo, también manifestó que se debería emitir un comunicado sobre la situación de los cristianos en Sudán, que, aunque comienza a recibir atención, continúa siendo un tema olvidado: «Desgraciadamente están menos en el foco y son menos importantes para el mundo».
En conclusión, Rebordinos enfatizó que la polarización en torno a estos temas se ha intensificado, causando malestar entre diversos sectores de la sociedad. «Es a causa de la polarización que estamos viviendo», lamentó.
