Créditos baratos para impulsar la resiliencia climática en países en desarrollo
De acuerdo con el grupo de entidades liderado por el Banco Mundial, los aportes permitirán poner en marcha el programa Acelerando Inversiones en Resiliencia e Innovaciones para Economías Sustentables (Arise), una línea de crédito lanzada en octubre pasado para financiar proyectos de resiliencia climática en países en desarrollo.
El Arise es uno de los programas de los Fondos de Inversión en el Clima (CIF, por sus siglas en inglés), la herramienta creada por los bancos multilaterales de desarrollo para financiar programas de mitigación climática y de tecnologías limpias.
El CIF, una iniciativa que ya cuenta con una cartera de 13.000 millones de dólares, tiene como socios al Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Europeo de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Los representantes de estos bancos aprovecharon el primer día de la COP30 para reafirmar su compromiso con el fortalecimiento y la aceleración de la financiación de la acción climática.
Igualmente, divulgaron un informe sobre las mejores prácticas para ampliar los resultados en la aplicación de recursos destinados a proyectos de mitigación climática.
Más financiación para mitigación y adaptación frente a la crisis climática
De acuerdo con este informe, las instituciones financieras multinacionales ya doblaron su financiación para la adaptación desde 2019, con créditos por 26.000 millones de dólares para países en desarrollo el año pasado, y se impusieron la meta de llegar a 42.000 millones de dólares anuales en 2030.
Los recursos destinados por los bancos de desarrollo para financiar la acción climática, incluyendo mitigación y adaptación, sumaron 137.000 millones de dólares el año pasado, de acuerdo con el estudio.
“Este es exactamente el tipo de ejemplo que queríamos en esta COP. Anuncios destinados a la implementación (de los compromisos climáticos) y que fortalecen el multilateralismo”, afirmó la directora ejecutiva de la COP30, la brasileña Ana Toni, en la reunión de los representantes de los bancos de desarrollo.
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, aprovechó la cita para instar a las instituciones financieras a fomentar acciones de adaptación a los cambios climáticos antes de que las poblaciones sufran los impactos de eventos extremos, como inundaciones, sequías y tornados.
“El papel de los bancos de desarrollo es ayudar a los países a prepararse, a invertir en resiliencia antes de que sufran las consecuencias de la crisis y no después. Juntos podemos transformar preparación en protección y la resiliencia en oportunidad”, dijo.
Los fondos de resiliencia buscan fomentar acciones que le permitan a los países en desarrollo implementar acciones de adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático.
La inversión en resiliencia debe hacerse antes de que los países en desarrollo sufran las consecuencias de las crisis climáticas y no esperar para aplicarlas después.
