Los auxiliares de vuelo de Air Canada han protestado enérgicamente tocando trompetas y portando pancartas. En un comunicado reciente, la aerolínea anunció que ha llegado a un acuerdo provisional que pondrá fin a la huelga que han mantenido desde el pasado sábado, permitiendo así el reinicio progresivo de sus operaciones.
Air Canada, que es la mayor aerolínea de Canadá y la quinta en Norteamérica, advirtió que, aunque los primeros vuelos están programados para la noche del martes, la normalización total de las operaciones «exigirá entre siete y diez días, ya que los aviones y las tripulaciones están fuera de posición».
Por su parte, el sindicato Canadian Union of Public Employees (CUPE), que representa a unos 10.000 auxiliares de vuelo de Air Canada, calificó el acuerdo alcanzado como «transformativo» para el sector tras una «lucha histórica» por sus derechos. «El trabajo no remunerado se ha acabado», afirmaron en un comunicado.
La protesta
La huelga obligó a Air Canada a suspender todas sus operaciones, impactando aproximadamente 900 vuelos diarios y dejando en tierra a más de 500.000 personas desde que el 16 de agosto la compañía comenzó a cancelar vuelos como medida preventiva ante el paro.
Michael Rousseau, presidente y consejero delegado de Air Canada, mencionó que la prioridad actual de la compañía es garantizar que los clientes que han perdido sus vuelos puedan continuar con sus viajes. «Reiniciar una gran aerolínea como Air Canada es una tarea compleja. La plena normalización puede requerir una semana o más, por lo que pedimos paciencia y comprensión a nuestros clientes en los próximos días», añadió.

El acuerdo, cuyo contenido aún no ha sido divulgado, fue logrado tras nuevas horas de negociaciones mediadas por el Consejo de Relaciones Industriales de Canadá (CIRB, por sus siglas en inglés).
Los salarios
La huelga comenzó cuando los auxiliares de vuelo se declararon en paro tras un estancamiento en las negociaciones que han estado en marcha durante ocho meses para firmar un nuevo convenio colectivo.
Los trabajadores han denunciado que, en los últimos 25 años, el salario básico de los auxiliares de vuelo solo ha aumentado un 10 %, mientras que la inflación en dicho periodo ha crecido un 169 %. Solicitan aumentos salariales y el fin del trabajo no remunerado que realizan en tierra, como las tareas de embarque y desembarque de pasajeros.
La compañía ha propuesto aumentos salariales de entre un 12 % y un 16 % durante el primer año y cambios en la forma de pago por las horas trabajadas en tierra.
El mismo sábado, el Gobierno canadiense ordenó el fin de la huelga y la mediación del CIRB. Sin embargo, los trabajadores desafiaron el decreto y continuaron con el paro, que fue declarado ilegal por el CIRB.
Mark Hancock, presidente nacional del CUPE, aseguró que el sindicato no desconvocaría la huelga y que estaban dispuestos a afrontar las consecuencias financieras y legales. «Si eso significa que personas como yo tengamos que ir a la cárcel, así será», declaró.
