El periodo comprendido entre el 8 y 17 de agosto de 2025 registró una anomalía de 4,6 °C, superando las cifras de la ola de calor del año 2022. Según datos de Aemet, la ola de calor que afectó a España entre el 3 y 18 de agosto fue la más intensa desde que existen registros, es decir, desde 1975. Durante este periodo se vivieron los diez días consecutivos más cálidos desde, al menos, 1950, lo que posiciona a este verano como uno de los dos más calurosos de la historia, empatando con el de 2022, que ostenta el récord.
Otras olas de calor con anomalías de 4 °C o superiores se han registrado en agosto de años anteriores, como en 2021, cuando la anomalía fue de 4,1 °C, o en 2023 y 1987, con 4 °C, así como otra ola en junio de 2019. Sin embargo, la de este verano ha sido la más intensa hasta la fecha. La ola de calor de agosto de 2025 duró dieciséis días y los primeros veinte días del mes constituyeron el periodo más cálido registrado desde, al menos, 1961, en todo el territorio español.
La persistencia del calor extremo ha intensificado los problemas asociados a este fenómeno. Aemet advierte que «la salud de las personas vulnerables se resiente y aumenta el nivel de peligro de incendios forestales». El periodo entre el 8 y 17 de agosto fue el conjunto de diez días consecutivos más cálido registrado en España desde, al menos, 1950. De los 20 periodos más cálidos registrados, cinco corresponden a esta reciente ola de calor, y el resto han tenido lugar desde 2022.
Desde que finalizó esta ola de calor el 18 de agosto, se ha entrado en un periodo de temperaturas más bajas de lo habitual para esta época del año. Según la autoridad meteorológica, «a lo largo de los próximos días van a subir, aunque -con incertidumbre aún- se espera un nuevo descenso para finalizar el mes».
Con los datos observados hasta el 31 de agosto, se estima que este mes se ubique entre los cuatro más cálidos de la serie histórica, donde cuatro de los cinco agostos más cálidos han ocurrido en los cuatro años anteriores. El único año que no pertenece a este grupo es 2003, que es recordado como uno de los veranos más calurosos.
Analizando el comportamiento de las temperaturas durante el verano, se destaca un largo periodo con temperaturas superiores a lo normal en junio y principios de julio, así como en la ola de calor de agosto. Sin embargo, el tramo final de julio fue notablemente más frío de lo habitual.
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