MADRID/BRUSELAS 14 Jun. – Diez años después de que los británicos respaldaran el ‘Brexit’ y tras casi cinco años de negociación, el Acuerdo sobre Gibraltar que regirá la relación de esta colonia con la UE entrará en vigor de forma provisional el próximo 15 de julio. Este momento marcará el ansiado derribo de la Verja.
Para que esto se materialice, Bruselas y Londres deben proceder previamente a la firma del acuerdo, que se llevará a cabo en la capital europea en una fecha aún por concretar. Posteriormente, se iniciará el proceso de ratificación tanto por parte de Reino Unido como de la UE. Será tras la completa ratificación cuando el acuerdo entrará en vigor plenamente.
El anuncio del acuerdo político tuvo lugar exactamente hace un año, el 11 de junio, pero fue necesario esperar hasta el 17 de diciembre para que se cerrara el texto legal, que se hizo público el 26 de febrero, cuando se conocieron las más de 1.000 páginas que lo componen, incluidos anexos.
El texto continua en revisión legal para su adopción formal por el Consejo (gobiernos), y aunque no han querido adelantar detalles sobre la fecha o los participantes en la firma, parece que no será a nivel máximo.
Siendo un acuerdo entre la UE y Reino Unido, la firma corresponde a ambas partes. Sin embargo, durante el proceso negociador, España ha estado presente en el equipo negociador de la Comisión Europea, mientras que Gibraltar ha sido partícipe del lado británico.
Cuando se anunció el acuerdo el pasado año, se hizo con una foto histórica que incluyó al comisario europeo Maros Sefcovic, al entonces ministro de Exteriores británico David Lammy, al jefe de la diplomacia española José Manuel Albares, y al ministro principal de Gibraltar Fabian Picardo.
La intención inicial era que el tratado pudiera entrar en vigor provisionalmente el 10 de abril, coincidiendo con el inicio del nuevo Sistema Europeo de Entrada y Salida (EES) en las fronteras. No obstante, este plazo no pudo cumplirse y se acordó la nueva fecha del 15 de julio.
Los Preparativos en Marcha
Mientras aguardamos ese día y se concreta la firma, los gobiernos español y gibraltareño han estado trabajando en los preparativos para trasladar los controles que se realizaban en la Verja al aeropuerto de Gibraltar. La Policía Nacional española deberá desplegarse en el aeropuerto para realizar el control Schengen a quienes lleguen al Peñón.
Respecto a la supresión física de la Verja, se ha trabajado en los planes, pero su materialización completa solo podrá ocurrir después del 15 de julio, cuando se implementen los controles de pasaporte en el aeropuerto. Para coordinar estos esfuerzos, tuvo lugar un encuentro histórico el 22 de abril en el Ministerio de Exteriores en Madrid entre Albares y Picardo.
Tanto el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, como Albares han manifestado su intención de desplazarse a la zona para conmemorar este hito, aunque aún no se ha aclarado ni la fecha ni el formato del evento, ni si habrá representación gibraltareña e incluso británica.
Proceso de Ratificación
En cuanto a la ratificación del texto, el proceso europeo requiere un doble respaldo: el del Consejo —que reúne a los 27 países— y el del pleno del Parlamento Europeo, donde no deberían existir problemas para su aprobación. En este caso, no es necesario contar con el visto bueno de los 27 parlamentos nacionales, lo que podría haber ralentizado aún más la entrada en vigor definitiva.
Por parte británica, debe ser el Parlamento quien dé luz verde, una vez activado el proceso tras su aprobación por el Parlamento gibraltareño. El Gobierno británico aún no ha presentado el acuerdo a la Cámara de los Comunes, a la espera de la firma. Sin embargo, se anticipa que debería superar esta tramitación sin complicaciones, ya que los laboristas poseen una amplia mayoría.
De acuerdo a la Ley de Reforma Constitucional y Gobernanza de 2010, una vez que se presente el tratado en las cámaras, comienza un periodo de 21 días —no naturales, sino de sesión parlamentaria— tras el cual, si no hay un rechazo expreso, quedará ratificado.
Si la Cámara de los Comunes aprueba una resolución en contra de la ratificación, el Gobierno británico debe presentar una declaración sobre la importancia de ratificar dicho texto, abriéndose un nuevo periodo de 21 días.
A pesar de que los ‘tories’ manifestaron su intención de revisar el tratado artículo por artículo, no parece que vayan a rechazarlo, dado que gran parte de la negociación, que comenzó en otoño de 2021, se llevó a cabo cuando los conservadores aún estaban en el poder, siendo los laboristas quienes toman las riendas tras las elecciones de julio de 2024.
En cuanto a la Cámara de los Lores, su opinión no es vinculante, lo que permite al Gobierno ignorarla, argumentando por qué es importante la ratificación, validando así el tratado.
