La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha señalado este jueves a las empresas eléctricas como las culpables del apagón ocurrido el pasado 28 de abril debido a su «mala gestión». Además, apuntó que una de estas empresas reconoció haber realizado un «experimento» en la gestión de la planta fotovoltaica de Badajoz, el lugar donde se originó la interrupción del suministro eléctrico.
MADRID, 11 (EUROPA PRESS)
Este fue uno de los mensajes que Corredor, exministra en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, transmitió en la comisión de investigación del Senado sobre el apagón. Según Corredor, Red Eléctrica tiene constancia de que el proceso del apagón se inició a las 12:03 en una planta fotovoltaica de una empresa privada de Badajoz; los nombres de las compañías han sido anonimizados en los informes.
Corredor explicó: «Podemos demostrar que la oscilación extraordinaria que comenzó a las 12:03, de 0,6 Hz, provino de la mala gestión y de mal control de una planta fotovoltaica de alta intensidad instalada en la provincia de Badajoz, que se comportó de forma indebida». Esta circunstancia provocó que el sistema se sintiese más vulnerable como resultado de esa doble oscilación.
La presidenta de Redeia también mencionó que la misma planta había registrado un fallo «acreditado y documentado» el año anterior y que sus responsables admitieron estar haciendo un experimento en la gestión de la planta.
LAS HIDROELÉCTRICAS FALLARON EN LA REPOSICIÓN
Asimismo, Corredor destacó que las centrales hidroeléctricas no cumplieron con lo requerido por la normativa para el proceso de reposición al no ser capaces de arrancar en autónomo, tal como corroboró el Ministerio de Transición Ecológica y Redeia. «Estas centrales están legalmente obligadas a arrancar en autónomo en caso de incidente, pero no lo lograron, lo que obligó a alimentarlas con electricidad proveniente de Francia y Marruecos», añadió.
EXIME DE RESPONSABILIDADES A RED ELÉCTRICA
Corredor negó que hubiera un control suficiente de la tensión dinámica durante el apagón, un área que corresponde a Red Eléctrica, y que el Gobierno consideró un factor determinante para la interrupción del suministro. «El 28 de abril, el operador del sistema determinó que nueve de las diez centrales encargadas de la supervisión eran suficientes. Defiendo que el número de grupos no es significativo para garantizar la seguridad. Aunque se hubieran sumado más grupos, el apagón no se habría evitado», defendió Corredor.
La causa del apagón, según ella, fue el incumplimiento por parte de los «grupos convencionales» de la obligación de controlar la tensión en relación a la absorción de reactiva. «Esa fue la causa del apagón y, por lo tanto, la responsabilidad no puede atribuirse a la programación de centrales para el control dinámico de tensión del 28 de abril», apuntó.
EL MIX LO DECIDE EL MERCADO
En otro orden de ideas, Corredor aclaró que nunca ha recibido del Gobierno una instrucción para maximizar la cuota de energías renovables en el mix energético. La programación del sistema es elaborada «exclusivamente» según criterios técnicos. Además, resaltó que Red Eléctrica no toma decisiones sobre el mix, sino que son los agentes del mercado los que determinan «cuáles son las tecnologías» que están disponibles para generar electricidad. Esto implica que los agentes solo ofertan al mercado si les resulta rentable, y en ocasiones, debido a la penetración de renovables, las horas pueden llegar a ser cero o negativas.
Si los agentes no hacen ofertas al mercado en el transcurso de cada hora, el operador debe completar esa electricidad en ausencia de oferta, instando a los agentes a que incorporen más electricidad al sistema. Este proceso se lleva a cabo bajo normativa que no otorga discrecionalidad a Red Eléctrica, asegurando su alineación con «las leyes de la física y buscando ser lo más económico para el consumidor».
GARANTIZA LA SEGURIDAD DEL SUMINISTRO
Corredor reafirmó que el sistema eléctrico español «es el mejor del mundo» gracias a factores como la integración masiva y eficiente de renovables. En cuanto a la posibilidad de que un evento similar al del 28 de abril vuelva a ocurrir, destacó que se garantiza la seguridad del suministro eléctrico «en cada segundo». No obstante, reconoció que el apagón reveló vulnerabilidades en el sistema que intentaron ser abordadas mediante el decreto ‘antiapagones’ del Gobierno, que decayó en el Congreso y que incluía mayores labores de inspección por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
