En las últimas décadas, se ha popularizado la idea de que una copa de vino al día podría ser beneficiosa para la salud. Sin embargo, la evidencia científica reciente ha desafiado este concepto, advirtiendo que no existe una cantidad segura de alcohol. Esta realidad se debe a los numerosos efectos negativos que el consumo de alcohol puede tener en el cuerpo humano, superando ampliamente los que se perciben como beneficiosos.
Según Brooke Scheller, doctora en Nutrición Clínica y fundadora del programa Sobriedad Funcional, cambiar la relación de una persona con la comida y su estilo de vida puede ser crucial para reducir o incluso eliminar la ingesta de alcohol sin mayor esfuerzo. En una entrevista con Salud Infosalus, señala que el alcohol puede frenar tu bienestar de maneras que a menudo no imaginamos.
Aunque muchas guías de salud consideran que entre 1 y 2 copas al día son un consumo de bajo riesgo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que no existe una cantidad considerada segura para el consumo de alcohol. Esta advertencia se apoya en estudios que demuestran que el alcohol está asociado a un mayor riesgo de varios tipos de cáncer y otros problemas de salud.
¿Por qué hasta una sola copa puede dañar tu cuerpo?
Es importante recordar que el alcohol ha sido subestimado como causa de diversos problemas de salud. Se reconoce que es un carcinógeno y se ha demostrado que aumenta el riesgo de siete tipos diferentes de cáncer, incluso en pequeñas dosis. Además, puede provocar inflamación, problemas cardiovasculares, trastornos digestivos y desequilibrios hormonales, generando un impacto negativo en la salud general.
Cambiar nuestra nutrición puede reducir el consumo
En su trabajo, Scheller comparte su experiencia tras dejar de beber en 2021 y cómo comenzó a ayudar a otros a mejorar su relación con el alcohol a través de la nutrición. Destaca que la falta de nutrientes y la desregulación de la glucosa pueden llevar a sensaciones de fatigabilidad, depresión, ansiedad e irritabilidad, lo que a menudo lleva a las personas a recurrir al alcohol como una forma de sobrellevar el malestar.
La Dra. Scheller propone restaurar los niveles adecuados de nutrientes, regular la glucosa y mejorar la microbiota intestinal como métodos eficaces para reducir la necesidad de consumir alcohol como alivio.
Consejos para reducir el consumo de alcohol
A pesar de que dejar o reducir el consumo de alcohol puede ser un gran desafío, Scheller sostiene que la decisión de no beber empodera a las personas, especialmente en entornos donde la mayoría de la gente opta por consumir alcohol. Para quienes buscan reducir su ingesta, la doctora ofrece algunos consejos prácticos:
- Incluir proteína en cada comida y tentempié: Ayuda a regular la glucosa y a minimizar los antojos.
- Si sientes deseo de beber por la tarde, puede que simplemente tengas hambre; trata de consumir un snack proteico entre las 15:00 y las 17:00.
- Incorpore alimentos que beneficien el cerebro y el estado de ánimo, tales como pescado salvaje, frutos rojos, nueces, semillas de chía, verduras de hoja verde, remolacha y brócoli, ya que ayudan a reponer los nutrientes que el alcohol agota.
