MADRID, 29 Ago. (EUROPA PRESS) – Un nuevo estudio revela que las personas mayores con sobrepeso pueden tener un menor riesgo de muerte en los primeros 30 días tras una cirugía mayor en comparación con aquellos que tienen un índice de masa corporal (IMC) normal.
Resultados del estudio publicado en ‘JAMA Network Open’
El estudio, publicado en la revista ‘JAMA Network Open’, examinó los resultados en pacientes quirúrgicos de edad avanzada. Los investigadores descubrieron que el sobrepeso, definido como un IMC entre 25 y 29,9, se asociaba con las tasas de mortalidad a corto plazo más bajas. En contraste, los pacientes con peso normal y bajo peso tenían un riesgo de muerte significativamente mayor.
La autora principal del estudio, la doctora Cecilia Canales, profesora adjunta del Departamento de Anestesiología y Medicina Perioperatoria de la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA (EE.UU.), destacó que las directrices quirúrgicas tradicionales suelen enfatizar la importancia de tener un IMC normal antes de la cirugía. Sin embargo, sus hallazgos sugieren que estas recomendaciones pueden necesitar ser reconsideradas en el caso de los adultos mayores.
Consideraciones fisiológicas en adultos mayores
La doctora Canales agregó que los adultos mayores presentan consideraciones fisiológicas diferentes, y un exceso de peso moderado podría, de hecho, ser protector a corto plazo tras una cirugía.
Los investigadores analizaron datos de 414 adultos de 65 años o más que se sometieron a una cirugía electiva mayor en un gran centro académico del sur de California entre febrero de 2019 y enero de 2022. Los pacientes fueron clasificados de acuerdo a su IMC y se compararon en términos de mortalidad a los 30 días y al año, delirio postoperatorio, alta hospitalaria y complicaciones.
Tasas de mortalidad según el IMC
Los pacientes en la categoría de sobrepeso tuvieron una tasa de mortalidad por todas las causas a los 30 días del 0,8%, en comparación con el 18,8% de aquellos que tenían un IMC normal, una diferencia que permaneció significativa incluso después de ajustar factores como la edad, la fragilidad y las comorbilidades, incluyendo si un paciente tenía cáncer. Asimismo, los pacientes con bajo peso presentaron una tasa de mortalidad a los 30 días del 15,0%.
Implicaciones para la evaluación preoperatoria
Este estudio contribuye a un creciente cuerpo de evidencia sobre la denominada paradoja de la obesidad, según la cual un IMC más alto parece estar asociado con una mayor supervivencia en ciertas poblaciones de adultos mayores. La coautora, la doctora Catherine Sarkisian, profesora de medicina en la división de medicina interna general e investigación de servicios de salud de la Facultad Geffen, aseguró que es crucial adaptar la evaluación preoperatoria a la fisiología de los pacientes de edad avanzada.
Los autores del estudio también señalaron que estos hallazgos podrían tener implicaciones importantes para el asesoramiento preoperatorio y las calculadoras de riesgo quirúrgico basadas en el IMC, que frecuentemente se derivan de poblaciones más jóvenes o de edades mezcladas. Recomiendan llevar a cabo más investigaciones para explorar los mecanismos biológicos y clínicos que sustentan esta relación y para informar las directrices quirúrgicas dirigidas a los adultos mayores.
