Guillermo del Toro finaliza su producción de ‘Frankenstein’. EFE/Ken Woroner/Netflix
Venecia (Italia) (EFE).- El cineasta mexicano Guillermo del Toro estrenó este sábado en el Festival de Venecia su adaptación del mito de ‘Frankenstein’ y defendió la «urgencia» de que el mundo se mantenga «humano»: «No me asusta la inteligencia artificial, sino la estupidez natural, que es más abundante», afirmó.
Según Del Toro, «vivimos un tiempo de terror y de intimidación y la respuesta, de la que forma parte el arte, es el amor (…). No hay una tarea más urgente que la de mantenernos humanos en un tiempo en el que todo empuja hacia una comprensión bipolar de la humanidad», alegó durante la rueda de prensa de presentación de su obra en la Mostra.
Guillermo del Toro vuelve a competir por el León de Oro de Venecia
Guillermo del Toro vuelve este año a competir por el León de Oro veneciano, que ya conquistó en 2017 con ‘The Shape of Water’, y esta vez lo hace con su propia versión del mito de ‘Frankenstein’, la historia del científico que retó a Dios reviviendo a una criatura.
Tanto en la novela original como en la película, con Oscar Isaac como el científico y un insólito Jacob Elordi como el monstruo, la pregunta clave plantea qué convierte a un ser en humano.
El cineasta consideró que la «comprensión bipolar de la humanidad» que se extiende por el mundo «no es verdadera, es completamente artificial». «La característica multicromática de los seres humanos es que son capaces de ser blanco, negro, gris y todos los tonos que hay entre medias. Creo que la película muestra a personajes imperfectos y su derecho a mantenerse imperfectos», afirmó Del Toro.
El monstruo de ‘Frankenstein’ representa una inteligencia creada, un ser ensamblado y traído al mundo de los vivos por la mano humana. Sin embargo, Del Toro ha decidido no reflejar en la trama la moderna inteligencia artificial que está irrumpiendo en la vida actual. «Es (una historia) muy biográfica para mí y para cualquiera que trate de preservarse a sí mismo en los tiempos en los que vivimos. A mí la inteligencia artificial no me asusta (…), me asusta la estupidez natural, que es más abundante», concluyó durante la presentación.
