
MADRID, 4 de junio – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado su intención de nombrar al actual fiscal general en funciones, Todd Blanch, como fiscal general permanente. Esta decisión significará que Blanch sucederá de manera definitiva a Pam Bondi en la dirección del Departamento de Justicia, tras la salida de esta en abril.
Trump declaró, «Está ejerciendo como fiscal general interino. Mañana (jueves) le daré instrucciones a Dan (Scavino, subjefe de gabinete de la Casa Blanca) y a todos los demás involucrados en este proceso tan complicado, que creo se desarrollará muy rápidamente, para que lo nombremos fiscal general permanente». La afirmación fue hecha desde la Casa Blanca, y fue divulgada en un vídeo por el propio Scavino en redes sociales.
Blanche ha sido uno de los focos de atención de la Administración Trump esta semana, especialmente después de que comunicara que el gobierno abandonará su plan de establecer un fondo de 1,7 billones de dólares (1,4 billones de euros) destinado a compensar a supuestas víctimas de la «instrumentalización» de la justicia en administraciones anteriores.
La creación de este fondo formaba parte de un acuerdo de sobreseimiento entre el presidente y el fisco estadounidense, tras la filtración de su declaración de impuestos a los medios, llevada a cabo por un excontratista de la entidad que actualmente se encuentra encarcelado.
Sin embargo, este anuncio ha suscitado dudas entre la oposición demócrata, que cuestiona la fiabilidad de tal decisión. El nuevo secretario de Justicia en firme se ha negado a comprometerse por escrito a detener el proyecto, lo que ha elevado la incertidumbre sobre el futuro de este tema en la administración actual.
