SANTANDER, 28 May. – La dirección de Nestlé ha rebajado en seis el número de despidos planteados inicialmente en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la fábrica cántabra de La Penilla, que pasan de 49 a 43 en la última oferta trasladada al comité de empresa. Desde el comité, la propuesta ha sido rechazada «frontalmente» y aseguran que no pueden «ni valorarla».
Para los representantes sindicales, la propuesta de la empresa «no es ni una oferta», ya que es «muy de mínimos», lo que ha inducido a un clima de tensión entre los trabajadores. «La gente tiene mucho miedo, confía en la empresa y la empresa, con esta oferta, nos ha decepcionado mucho», ha indicado el presidente del comité, Juan Miguel González (UGT), en declaraciones a los medios este jueves en Santander, justo antes de entrar a la reunión de mediación con la empresa en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (Orecla), convocada ante la huelga general indefinida prevista para el lunes, 1 de junio.
González ha anticipado que la reunión «va a ser para nada», pues «no hay nada que hablar» y ha asegurado que «no vamos a desconvocar la huelga» porque «no hay motivos». «Pensábamos que íbamos a avanzar algo más y que podríamos contemplar otro escenario, pero por ahora no», ha añadido.
Además, la jornada de hoy coincide con el último día de paros de dos horas por turno, a partir de las 11:00 horas. En paralelo, la mesa negociadora se vuelve a reunir hoy y el comité espera que en esta ocasión sí «avance muchísimo la negociación». González no ha dado más detalles de la oferta trasladada por Nestlé, pero ha lamentado que «apenas se ha reducido el número de despidos» y que las condiciones económicas están «en los mínimos legales que marca el Estatuto de los Trabajadores».
El comité tiene previsto volver a reunirse este viernes para valorar la nueva oferta que la dirección les traslade hoy. Para la próxima semana hay nuevos encuentros programados con la empresa, dentro de una negociación que culminará el próximo jueves, 4 de junio.
En este sentido, González ha manifestado su consternación tras 24 días desde que comenzó el proceso negociador, durante los cuales la oferta realizada es «muy baja». El sindicalista ha insistido en que «no se puede aceptar un despido indiscriminado» que afecta a más de 40 familias cuando se trata de una empresa que «da muchos beneficios» y que está actuando «dentro de un plan mundial» con el objetivo de «ganar dinero».
Asimismo, ha advertido que los sindicatos tienen temor de que «cuando una empresa empieza con un ERE, sigue con más», lo que provoca una preocupación máxima entre los trabajadores. El comité exigen que cualquier recorte de plantilla se realice entre «la gente que se quiera ir, y que sea con dinero, porque hay dinero». «De ahí no nos vamos a mover», ha sentenciado González.
