MADRID, 7 de mayo – El Tesoro Público español ha colocado este jueves 6.188,6 millones de euros en una subasta de bonos y obligaciones del Estado, cumpliendo con el rango medio previsto. Esta colocación se ha realizado ofreciendo rentabilidades más bajas para los inversores en deuda a tres y diez años, mientras que ha aumentado la rentabilidad en el plazo más largo, específicamente en la referencia con una vida residual de 18 años y 6 meses, según el resultado publicado por el Banco de España.
En un contexto marcado por la subida de precios debido a la guerra en Oriente Próximo y las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) para frenar dicha escalada, los inversores han mostrado un notable interés en la deuda española. La demanda para esta subasta ha superado los 13.087 millones de euros, más del doble de lo finalmente adjudicado en los mercados.
En concreto, el Tesoro ha colocado este jueves bonos del Estado a 3 años, con cupón del 2,35%; obligaciones del Estado a 10 años, con cupón del 3,30%; obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 15 años, con cupón del 2,05%; y obligaciones del Estado con una vida residual de 18 años y 6 meses, con cupón del 5,15%.
En términos de colocaciones, el Tesoro ha adjudicado 2.100 millones de euros en bonos del Estado a 3 años, inferior a una demanda de 4.727,276 millones, con un tipo de interés marginal del 2,680%, por debajo del 2,737% de la subasta anterior de este tipo de papel. Igualmente, ha colocado 2.316,338 millones en obligaciones del Estado a 10 años, que también presenta un descenso en comparación con una demanda de 4.766,73 millones, estableciendo una rentabilidad marginal del 3,395%, inferior al 3,440% de la pasada subasta.
En cuanto a las obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 15 años, el Tesoro ha adjudicado 702,917 millones, frente a una demanda de 1.407,918 millones, con un interés marginal del 1,502%, por debajo del 1,686% de la anterior emisión. Por último, se han colocado 1.069,365 millones de euros en obligaciones del Estado con una vida residual de 18 años y 6 meses, que ha sido inferior a 2.185,515 millones en peticiones, con una rentabilidad marginal del 3,869%, superior al 3,573% de la subasta anterior.
Esta operación corresponde a la segunda subasta de mayo, tras la realizada el pasado martes, cuando el Tesoro colocó 6.463 millones de euros en letras a seis y doce meses, también en el rango máximo previsto, bajando la rentabilidad a medio año, pero subiéndola en el caso de las letras a un año a los niveles más altos desde septiembre de 2024.
Necesidades de financiación de 55.000 millones de euros para 2026
El Tesoro Público prevé unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones para 2026, manteniendo la misma cifra que en 2025. La estrategia de financiación del Tesoro público estará condicionada este año por el buen momento de la economía española y la responsabilidad presupuestaria, según el Ministerio de Economía.
De los 55.000 millones de euros previstos en emisiones netas del Tesoro para este año, 50.000 millones serán para deuda a medio y largo plazo, abarcando bonos, obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas, mientras que 5.000 millones se destinarán a emitir letras del Tesoro, cifras que se repiten en 2025.
En términos brutos, las emisiones totales de este año alcanzarán los 285.693 millones de euros, un 4,2% más respecto al cierre previsto para 2025 (274.242 millones de euros), principalmente debido a las mayores amortizaciones que se producirá en 2026.
Dentro de esta cantidad bruta programada, se prevé que 176.935 millones de euros corresponden a emisiones brutas de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que lo previsto para 2025 (171.514 millones de euros), mientras que se estiman 108.758 millones de euros para letras del Tesoro, casi un 5,9% más respecto al cierre estimado para el año pasado (102.728 millones de euros).
Finalmente, hay que destacar que en 2025, por quinto año consecutivo, se mantuvo la vida media de la deuda española en el entorno de los ocho años. Según datos del Ministerio de Economía, la vida media de la deuda española se situó en 2025 en 7,93 años, su nivel más alto desde 2021, cuando alcanzó los 7,99 años.
