MADRID, 21 Abr. – El escritor mexicano Gonzalo Celorio ha depositado este martes su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, donde ha dejado un manuscrito de su novela ‘Amor propio’ (Tusquets), su correspondencia con la actriz Sara Montiel -a quien pidió permiso para usar una foto suya como portada- y cartas con su editora Beatriz de Moura.
Celorio, quien recibirá este jueves a manos de los Reyes el Premio Cervantes en su edición de 2025, ha recordado de nuevo a su editora y fundadora de Tusquets, De Moura, quien falleció el pasado viernes en Barcelona.
Además de la correspondencia con Montiel, Celorio ha explicado que ha dejado algunas cartas con otros amigos, como el peruano Alfredo Bryce Echenique. La sede madrileña del Instituto Cervantes acoge desde este martes el legado «material» del autor en la caja 1.474, donde también ha dejado textos manuscritos, una crónica de un viaje que hizo por el norte de España con su hijo Diego «en busca del románico» y unos cuadernos personales.
El director del Cervantes, Luis García Montero, ha declarado que es un «honor» recibir este legado, destacando que Celorio es un escritor que ha indagado «a través de la literatura por sus historias personales» para llegar a la historia moderna del mundo y, en particular, de México.
«Los españoles debemos agradecerle su relación y sus trabajos sobre los maestros del exilio español, herederos de una tradición literaria que se puede remontar a la creatividad de Leopoldo Alas ‘Clarín’«, ha agregado García Montero.
En cuanto a su visión sobre Cuba, Celorio, quien nació en Cuba pero es mexicano, ha asegurado que, a pesar de su actual postura «muy crítica» sobre el país, considera que la Revolución Cubana fue una «esperanza» para toda Latinoamérica. «Independientemente de mi posición actual, que es muy crítica, tengo que decir que Cuba fue, en la revolución cubana del ’59, una esperanza para toda América Latina en aquellos momentos. Yo no podía entender mi generación sin el antecedente importantísimo de la revolución cubana«, ha apuntado Celorio.
“MI MAESTRO FUE EL EXILIO ESPAÑOL REPUBLICANO”
Tras la entrega del legado, Celorio y García Montero han protagonizado un coloquio, en el cual el escritor mexicano ha declarado que su «maestro» literario fue el «exilio español republicano», ya que los escritores a quienes admiraba «procedían de allí».
“Mi maestro fue el exilio español republicano porque mis maestros procedían de allí. Y por otra parte, el rigor y la tolerancia, estos dos valores me parecen verdaderamente fundamentales”, ha explicado Celorio.
El autor también ha comentado que una de las cartas que ha dejado en la Caja de las Letras, la que comparte con la fundadora de Tusquets, es una misiva en la que la editora le indicaba todos los cambios lingüísticos que debía realizar en su primera novela publicada en España. «En 1991 no había tantas cartas como faxes y eran kilométricos. El primero que recibí de Beatriz de Moura era aquí a la pared, lleno de notas minuciosas sobre que esto había que decirlo así o asá. Aquí tuvimos una lucha dialectal (…) Le respondí en una carta igual de kilométrica a veces defendiendo la norma mexicana o asumiendo que la norma española era más universal. Fue una batalla epistolar bastante minuciosa», ha añadido.
