Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, presentaron este lunes en rueda de prensa la campaña de movilizaciones del 1 de Mayo, instando a la CEOE a abrir la mesa oficial para negociar un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). Durante el encuentro, Álvarez dirigió sus palabras al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, solicitándole que establezca «día y hora» para formar la mesa del pacto salarial para el periodo 2026-2028, subrayando que el aumento de los conflictos laborales podría intensificarse si no se pone en marcha este nuevo acuerdo.
Sordo mencionó que existen «contactos no públicos» para avanzar en los trabajos preliminares del nuevo acuerdo salarial, pero Álvarez criticó a la patronal por poner obstáculos que podrían impedir la materialización de la mesa de negociación. «El tema está empantanado», reconoció Sordo, quien señaló que los «carriles» de negociación aún no están definidos, aunque valoró que la patronal no cuestiona la estructura del AENC, lo cual sugiere que solo será necesario actualizar los contenidos.
Se anticipa que el principal conflicto con la patronal girará en torno a cuestiones salariales y la gestión del absentismo laboral. «Si la CEOE pretende eliminar los complementos en las IT (incapacidad temporal) que han sido firmados en numerosos convenios colectivos, no durará ni diez minutos la reunión, y el AENC podría verse bloqueado definitivamente», advirtió Sordo. También instó a la CEOE a aclarar si quieren discutir la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas en la negociación colectiva, como ha sido defendido en ocasiones anteriores.
En este contexto, Sordo anunció que los sindicatos no permanecerán inactivos y que, de no avanzar las negociaciones en las próximas semanas, adoptarán medidas «adicionales».
Málaga acogerá la manifestación central
Ambos líderes sindicales animaron a los trabajadores a participar en más de 100 movilizaciones previstas para el Día del Trabajador, destacando que este año Málaga será el lugar de la manifestación central, donde estarán presentes Álvarez y Sordo. Aunque es habitual que los líderes sindicales participen en la movilización de Madrid, ambos señalaron que desde noviembre han considerado hacerla en Málaga, un escenario que aborda diversas reivindicaciones sindicales, como el aumento del precio de la vivienda. Además, desmintieron que esta decisión tuviera motivaciones políticas relacionadas con el inicio de la campaña electoral andaluza ese mismo fin de semana.
Bajo el lema «Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia», estas movilizaciones también buscarán expresar un «No a la guerra» y criticar los «afanes imperialistas» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se proyecta como un «nuevo emperador mundial». Los sindicalistas enfatizan que los buenos datos macroeconómicos deben beneficiar a los trabajadores mediante una mejora salarial y una fiscalidad justa.
Sordo hizo un llamado a reforzar la protección de los hogares, en especial aquellos por debajo de la renta media, presentando una propuesta para el nuevo acuerdo salarial que contempla incrementos salariales de entre un 4 % y un 7 % para los años 2026, 2027 y 2028. «No puede haber casi 11 millones de personas en el país con salarios estancados», reivindicó, sugiriendo que si los precios continúan elevándose debido al conflicto en Oriente Próximo, será necesario implementar ayudas directas, como transferencias de 300 euros a hogares con salarios inferiores a la renta media. Esto tendría un costo menor que el subsidio a los carburantes establecido durante la guerra en Ucrania, o también podría considerarse un nuevo aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) este año.
Por su parte, Álvarez afirmó que el 1 de Mayo será una ocasión para exigir la mejora del Estado del Bienestar, señalando que los impuestos deben destinarse a financiar servicios públicos de calidad, evitando que los trabajadores deban recurrir a la sanidad o educación privadas.
La vivienda, otro de los ejes centrales de la movilización
Ambos líderes sindicales coincidieron en que el acceso a la vivienda será otro de los ejes centrales de las reivindicaciones de este año, alertando sobre cómo el aumento de los precios de la vivienda está erosionando las mejoras salariales obtenidas en los últimos años. En consecuencia, reclamaron la construcción de al menos dos millones de viviendas a precios asequibles, el uso de viviendas desocupadas, y medidas para regular o incluso eliminar el uso de viviendas con propósitos especulativos, incluidas las viviendas turísticas.
Sordo pidió llevar a cabo un esfuerzo pedagógico de cara al próximo proceso electoral autonómico y municipal, para que los ciudadanos tomen conciencia de que muchas comunidades autónomas están obstruyendo la Ley de Vivienda, siendo responsables de la falta de límites en los precios de los alquileres. Desde CCOO y UGT, se ha solicitado un pacto interadministrativo sobre el tema y han instado a la CEOE a «espabilar» e involucrarse en este problema económico crucial, ya que las empresas no podrán encontrar trabajadores en un contexto donde la mayoría de sus ingresos se destinan a cubrir alquileres abusivos.
Finalmente, Unai Sordo subrayó que el Gobierno de España se ha convertido en un «referente geopolítico» mundial gracias a su postura sobre temas como la nueva política arancelaria de Estados Unidos, el conflicto en Medio Oriente, y la invasión de Israel a Palestina, y observó que dicha postura está siendo reconocida por sindicatos de todo el mundo. Contrapuso esta posición con la de la derecha española, que, según él, se muestra «desnortada» y adolece de propuestas económicas «decimonónicas» y «cutres». «La derecha dice que el SMI es muy caro y a la vez que hay que bajar impuestos pero no lo hacen», lamentó Sordo, abogando por la importancia de que los sectores estratégicos de España alcen la voz en favor de la transición energética como una oportunidad para el país, además de advertir sobre el peligro que representan los «negacionistas climáticos» si acceden al Gobierno.
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