El Gobierno de Irán ha criticado, este jueves, el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre el incremento de la presión económica sobre el país asiático mediante nuevas sanciones, argumentando que estas causan daños «deliberados» a la población civil, calificándolas de «extorsión patrocinada por el Estado».
En sus declaraciones en redes sociales, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, manifestó que «es absolutamente abominable que las políticas que causan deliberadamente dolor y sufrimiento a personas inocentes se presenten con una autosuficiencia moralista». Además, consideró que estas medidas «no hacen más que poner de manifiesto la mentalidad inhumana que se esconde tras ellas».
Baqaei subrayó que se trata, sin más, de «terrorismo económico y de extorsión patrocinada por el Estado», respondiendo al secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien había declarado que la presión económica contra Irán equivaldría, en términos financieros, a una campaña de bombardeos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro anunció recientemente la imposición de sanciones contra aproximadamente 20 personas, entidades y buques vinculados a una red de transporte de petróleo, dirigida por el hijo del exministro de Defensa y secretario del Consejo de Defensa Nacional de Irán, Ali Shamkhani, quien falleció el 28 de febrero durante el primer día de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra el país.
Esta medida ha sido enmarcada como parte de la «operación Furia Económica contra las élites» de Teherán, a las que se les acusa de intentar «lucrarse a costa del pueblo iraní», según las palabras de Bessent.
