Machu Picchu, con su impresionante paisaje de piedra antigua, niebla y un intenso verde, evoca imágenes de un lugar casi mágico. La belleza del santuario no solo es estética; también es una llamada a la acción. Con este telón de fondo, el Gobierno de Perú ha lanzado una ambiciosa campaña destinada a sembrar y mantener un millón de árboles nativos en el Santuario Histórico de Machupicchu, aprovechando una sólida alianza entre instituciones y comunidades. La clave de esta iniciativa radica en que no se trata únicamente de plantar árboles, sino de garantizar su cuidado a largo plazo.
Qué propone la campaña
El 30 de marzo de 2026, el Ministerio del Ambiente de Perú (Minam) presentó la campaña nacional “Un millón de árboles” en el Santuario Histórico de Machupicchu. Esta iniciativa busca movilizar a la ciudadanía, el sector privado y las autoridades para sembrar y cuidar árboles nativos en esta área emblemática. La ministra del Ambiente, Nelly Paredes del Castillo, enfatizó en su mensaje que “la protección de nuestros bosques es una tarea conjunta que requiere la participación del Estado, el sector privado y la ciudadanía”. Este enfoque resalta que la conservación no es un esfuerzo ocasional, sino una responsabilidad compartida.
La campaña está impulsada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), en colaboración con Profonanpe. Esta estrategia es concebida como una apuesta por soluciones basadas en la naturaleza, con un enfoque inclusivo que promueve la participación activa de múltiples sectores.
Por qué Machu Picchu necesita más bosque
La intervención prioriza áreas que han sido afectadas por incendios forestales, pérdida de cobertura vegetal y degradación de suelos. Estas zonas están más expuestas y presentan una mayor vulnerabilidad ante el cambio climático. La falta de árboles altera el comportamiento del agua en el ecosistema; el agua corre con más fuerza, arrastra tierra y deja cicatrices que tardan años en sanar. Para el santuario, esto implica menos estabilidad en el terreno y una reducida capacidad natural de retener y filtrar agua.
Para poner en contexto la situación, el Santuario Histórico de Machupicchu alberga 24 ecosistemas y cuenta con cientos de especies, incluyendo 332 especies de árboles y 444 de aves, según datos de Sernanp. Proteger este bosque es esencial para conservar el equilibrio ecológico.
Las especies nativas y su función en el ecosistema
La reforestación contempla la siembra de especies nativas como aliso, queñua, chachacomo, tara y sauco. Además, en las notas oficiales se mencionan otras especies de la región, como tasta y quina, que se incluyen en los planes de plantación. Estas especies desempeñan roles cruciales en la captación de agua, la estabilización de suelos y la recuperación de hábitats para la fauna local, además de fortalecer la resiliencia frente al cambio climático. En otras palabras, el bosque actúa como un “amortiguador” del entorno natural.
A medida que los árboles crecen, almacenan carbono en su madera y en el suelo asociado a sus raíces, lo que contribuye a reducir el dióxido de carbono acumulado en la atmósfera, aunque este proceso no reemplaza la necesidad de disminuir las emisiones en origen.
El punto clave es el mantenimiento
La campaña enfatiza que sembrar y mantener deben ir de la mano. Un plantón sin los cuidados adecuados puede perderse ante la primera sequía, un pisoteo o un nuevo incendio. En términos de restauración ecológica, el verdadero éxito se mide cuando los árboles logran sobrevivir, el suelo deja de erosionarse rápidamente y el hábitat vuelve a ser útil para otras especies. Por ello, el trabajo con comunidades locales y aquellos que gestionan el territorio es fundamental.
Sernanp lo resume con una idea clave: la reforestación tiene como objetivos “restaurar vida” y “proteger el agua”, así como recuperar ecosistemas y reforzar la resiliencia climática. Si no se mantiene en el tiempo, toda la labor se reduce a buenas intenciones.
Una campaña abierta y con apoyo digital
Para facilitar la participación, Sernanp ha habilitado un sistema de donaciones voluntarias a través de una plataforma digital denominada Perú por Naturaleza, lo cual permite que el apoyo llegue desde dentro y fuera de Perú. Durante el lanzamiento de la iniciativa, se destacó la participación de BTS Perú (fan club) y la comunidad ARMY, quienes se unieron a esta causa. El presidente ejecutivo de Sernanp concluyó: “Esta campaña abre la posibilidad de que cualquier persona, desde cualquier lugar, pueda contribuir con la conservación de Machupicchu”.
La colaboración entre instituciones, comunidades y ciudadanos solo tiene sentido si se traduce en resultados concretos. Árboles que crezcan, suelos que se estabilicen y menos áreas vulnerables al fuego son objetivos ambiciosos pero alcanzables. La nota de prensa oficial del Minam sobre esta campaña se ha publicado en la plataforma del Estado peruano, gob.pe.
