
MADRID, 9 Abr. – El Museo del Prado ha presentado este jueves el 40 aniversario del regreso a España de ‘La Marquesa de Santa Cruz’, de Goya, una obra que Franco intentó regalar a Hitler en 1941. Así lo atestigua una carta del 26 de mayo de 1941 del Marqués de Lozoya, la cual representa uno de los ejemplos más importantes en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales en España, tras haber sido objeto de una exportación ilegal en 1983.
Contexto Histórico
«En 1939, las relaciones de algunos países con Hitler implicaron un intercambio artístico prevalente. Ese mismo año, durante una visita de Heinrich Himmler a Madrid, se convirtió la capital en un espacio completamente nazi, donde una lira que sujeta la Marquesa tenía un adorno que asociaron a una cruz gamada, aunque en realidad es un lauburu vasco», explicó en rueda de prensa Carlos González Navarro, conservador de Pintura del Siglo XIX del Museo Nacional del Prado.
El regalo de Franco a Hitler probablemente no se concretó debido al cambio de rumbo de la Segunda Guerra Mundial y las gestiones del General Eisenhower en el norte de África, según indica el Museo del Prado.
La Historia de la Obra
El lienzo, que muestra a Joaquina Téllez Girón (1784-1851), un ejemplo de aristócrata ilustrada reclinada con una lira, fue vendido por sus propietarios a un marchante de arte a un precio modesto y con documentos falsificados. Tras pasar por Zúrich y Los Ángeles, donde fue ofrecido al Museo Getty por 12.000.000,00 dólares, la obra fue finalmente localizada en Londres, lista para ser subastada por la casa Christie’s en abril de 1986.
Batalla Legal
Bajo la dirección del entonces ministro de Cultura, Javier Solana, y con la asesoría del abogado Rodrigo Uría, el Gobierno de España emprendió una batalla legal inédita en la High Court de Londres. Ante la imposibilidad de aplicar retroactivamente la nueva Ley de Patrimonio Histórico de 1985, el equipo jurídico español logró un fallo histórico basado en un precedente de 1861.
El juez británico reconoció que el uso de permisos de exportación falsos perjudicaba económicamente al Estado español, permitiendo así frenar la subasta.
La recuperación culminó el 9 de abril de 1986 con la firma de un contrato de adquisición por 6.000.000,00 dólares, la mitad de su valor de mercado en aquel momento.
