BARCELONA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) – El FC Barcelona afronta la temporada 2025-26 con el objetivo de mejorar el triplete nacional —Liga, Copa y Supercopa— logrado el curso pasado, consiguiendo maravillar al mundo del fútbol con un estilo de juego muy ofensivo y atractivo. Sin embargo, este estilo dejó al equipo con serios problemas defensivos, especialmente en la Liga de Campeones, donde encajó hasta 24 goles, un aspecto claro que necesita corrección para el próximo año en Can Barça.
El equipo de Hansi Flick tiene el reto de mejorar este registro sin Íñigo Martínez, quien fue el principal líder de la defensa blaugrana la temporada pasada. La salida del central vasco al Al-Nassr representa un alivio en términos de ‘fair-play’ financiero, pero constituye un gran problema a nivel deportivo, dado que la situación económica del club no permite el fichaje de refuerzos y el técnico alemán deberá conformarse con los jugadores que tiene actualmente en plantilla.
Defensiva con desafíos
Durante su primer año al mando del equipo, Flick optó en la mayoría de encuentros por la defensa compuesta por Koundé, Cubarsí, Íñigo Martínez y Balde. Aunque estos cuatro jugadores ya estaban bajo las órdenes de Xavi Hernández el año anterior, con la llegada del entrenador alemán tuvieron que adaptarse a un nuevo sistema defensivo, posicionando la línea de defensa muy adelantada y jugando con el objetivo de dejar a los rivales en fuera de juego.
Esta táctica arriesgada resultó exitosa al comienzo del curso pasado, generando un total de 109 fueras de juego en los 16 primeros encuentros. La victoria más destacada fue contra el Real Madrid (0-4) en el primer ‘Clásico’ de la temporada, donde los jugadores del conjunto blanco cayeron en fuera de juego hasta en 12 ocasiones, anulando dos goles de Kylian Mbappé.
Inconsistencia en la Champions
No obstante, los rivales empezaron a encontrar la forma de contrarrestar al Barça de Flick, sobre todo en la Liga de Campeones. En los ocho partidos de la fase de grupos, el equipo blaugrana encajó 13 goles, convirtiéndose en el equipo más goleado entre los que accedieron directamente a los octavos de final. Esta fragilidad defensiva era a menudo compensada por su impresionante potencial ofensivo, pero fue un aspecto que debía ser mejorado en la segunda parte de la temporada.
El rendimiento defensivo en las eliminatorias no mejoró significativamente, y el Barça solo logró mantener la portería a cero en dos ocasiones (0-1 contra el Benfica y 4-0 contra el Dortmund). Esta incapacidad para evitar goles perjudicó al equipo en momentos críticos, como en las semifinales contra el Inter de Milán, que comenzaron con dos tantos del equipo italiano en los primeros 20 minutos.
Sin embargo, el talento emergente de Lamine Yamal mantuvo al Barça con opciones en el partido de vuelta en el Giuseppe Meazza, donde estuvieron a dos minutos de alcanzar la final de Múnich. Desafortunadamente, un gol del central italiano Francesco Acerbi llevó el duelo a la prórroga, en la que el equipo ‘culé’ terminó cayendo por 4-3.
Recuperar la solidez defensiva
El jugador uruguayo Ronald Araujo se convirtió en el principal señalado de esa noche fatídica y se espera que sea el sustituto de Íñigo Martínez en el once titular. Recuperar la mejor versión de Araujo debe ser uno de los objetivos prioritarios de Hansi Flick, quien también cuenta con Eric García, Andreas Christensen e incluso Gerard Martín como alternativas para reemplazar al central vasco.
Está claro que el sistema defensivo no va a cambiar, como quedó demostrado en los partidos de pretemporada y en el debut liguero frente al RCD Mallorca (0-3). Aunque este último partido no es indicativo del verdadero nivel defensivo del Barça, ya que el equipo rival no llegó a atacar debido a que se quedó con dos jugadores menos en la primera parte.
Un cambio significativo en la defensa ha sido la incorporación del portero Joan García, procedente del RCD Espanyol. El guardameta catalán se presenta como una garantía bajo los palos tras haber tenido una excelente temporada en el club blanquiazul, donde fue el portero con más intervenciones (146) en la pasada Liga.
En su primer partido oficial como jugador blaugrana, García generó buenas sensaciones al situarse lejos de la portería y colaborar con la línea defensiva adelantada. Este aspecto será clave a lo largo de la temporada, ya que se requiere que el catalán muestre seguridad al salir de la portería, algo que fue un problema el año pasado con Wojciech Szczesny, generando varios goles en contra.
Con 69 goles encajados, este es un registro que el conjunto azulgrana debe mejorar si desea repetir o superar los éxitos del curso pasado. Será necesario que Flick encuentre soluciones para recuperar la solidez defensiva que mostró al inicio del año anterior y permita al club superar su mayor debilidad.
