Dos mujeres observan un área calcinada en la localidad cacereña de Cabezabellosa, afectada por el incendio de Jarilla (Cáceres). El avance del fuego se ha logrado contener en los últimos días, disminuyendo a «500 hectáreas» diarias; sin embargo, hoy el viento complica las tareas de extinción, según EFE.
Jarilla (Cáceres) (EFE). – Los drones con cámaras térmicas se han convertido en uno de los apoyos logísticos más destacados en la lucha contra los incendios forestales, como el que afecta a Jarilla (Cáceres). Tanto la Unidad Militar de Emergencias (UME) como la Guardia Civil utilizan estas herramientas para obtener información y geolocalizar puntos de fuego.
En este incendio cacereño, efectivos de la Unidad Especial de Drones y Anti-Drones del Servicio Aéreo de la Guardia Civil (UAS C-UAS) están empleando drones de altas capacidades equipados con cámaras térmicas. Estas cámaras permiten la búsqueda de focos de calor y la elaboración de mapas del terreno, lo que resulta crucial en la lucha contra el fuego.
Esta tecnología proporciona información en tiempo real, según han informado fuentes del instituto armado. Cada vez más integrados en las estrategias de trabajo frente a los incendios, los drones permiten a los equipos de coordinación dirigir sus acciones de manera más efectiva.
La labor principal, las geolocalizaciones
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha explicado que la labor principal se centra en realizar geolocalizaciones de los focos del incendio.
Por su parte, la Unidad Militar de Emergencias, que ha desplazado a 220 efectivos para combatir el incendio de Jarilla, también cuenta con drones terrestres. Estos vehículos, que se están utilizando en los incendios de Ourense, son vehículos de tracción por oruga que pesan más de tres toneladas y están equipados con sensores, elevadores hidráulicos y sistemas para desbrozar maleza.
