El dolor ocular intenso, el ojo rojo y la visión borrosa o pérdida de visión son síntomas que requieren la atención de un médico especialista. Así lo ha manifestado el jefe del servicio de Oftalmología del Hospital público Universitario de Torrejón, Fabio V. Zavarse Fadul, quien advierte que estos signos no deben ser ignorados.
Señales de alerta
Además del dolor ocular y la visión alterada, el experto señala otros síntomas de los que se debe tomar precaución, como:
- Visión doble, que en casos de aparición súbita podría estar relacionada con causas neurológicas como un ictus.
- Destellos de luz acompañados de visión borrosa.
- La percepción de “moscas volantes” en el campo visual.
- Cualquier cambio brusco en la visión.
Estos síntomas pueden estar asociados a condiciones más graves, tales como traumatismos oculares, infecciones severas, desprendimiento de retina, uveítis, glaucoma agudo y pérdida súbita de visión.
Diferencias entre patologías
Sin embargo, también existen condiciones menos graves que, generalmente, se pueden manejar con cuidados sencillos. Por ejemplo, las conjuntivitis agudas infecciosas virales suelen resolverse por sí solas, dado que el sistema inmunitario puede defenderse de los agentes infecciosos, tal como ocurre con un resfriado común.
Prevención del contagio
Para prevenir contagios, el Dr. Fadul subraya la importancia de reconocer que las conjuntivitis pueden transmitirse a través de las vías respiratorias. Las microgotas de saliva de una persona al hablar pueden viajar a velocidades de hasta 5 metros por segundo, y durante un estornudo, hasta 20 metros por segundo. Por lo tanto, se recomienda el uso de mascarillas en casos de resfriados o conjuntivitis, así como mantener una buena higiene de manos y no compartir objetos de uso personal.
Ojo seco: un problema común en verano
Por otro lado, el médico advierte sobre los síntomas del ojo seco, una de las patologías más frecuentes que tiende a intensificarse durante el verano. Se recomienda el uso de lágrimas artificiales, eludiendo el suero fisiológico que contiene sal. Además, es fundamental utilizar gafas de sol y crema solar con un factor de protección solar de al menos 50 FPS, reaplicándola cada 2-4 horas, para proteger la cornea del reflejo dañino del sol.
Consejos finales de prevención
Finalmente, el Dr. Fadul concluye que la prevención y una higiene ocular adecuada son claves para evitar diversas patologías. Se sugiere limpiar los párpados en la base de las pestañas, especialmente si se presentan síntomas de ojo seco o puntos blancos adheridos. Además, hay que manipular correctamente las lentes de contacto, priorizando las de tipo “usar y tirar”, ya que su uso se asocia con una menor tasa de infecciones secundarias.
