MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) – La creciente disponibilidad de aplicaciones para monitorizar el sueño y el interés en la salud del descanso han llevado a un aumento en el número de personas que registran sus hábitos de sueño. No obstante, estas aplicaciones podrían no reflejar con precisión la calidad del sueño y, en algunos casos, pueden incluso afectar negativamente el descanso.
El insomnio, un trastorno caracterizado por la dificultad para conciliar o mantener el sueño, así como por despertarse demasiado pronto sin poder volver a dormir, puede provocar fatiga diurna, falta de concentración, irritabilidad y, en general, un impacto significativo en la calidad de vida. Este trastorno puede asociarse a factores psicológicos, hábitos de sueño inadecuados o condiciones médicas que, en algunos casos, requieren evaluación y tratamiento específico.
Cuando Vigilar el Sueño se Vuelve una Preocupación Más
Científicos de la Universidad de Bergen en Noruega han investigado el uso de aplicaciones para dormir y han hallado que, aunque estas ayudaron a algunos usuarios, aquellos que sufrieron de insomnio experimentaron efectos más negativos. «El rápido desarrollo de la tecnología de las aplicaciones para dormir exige que la comunidad científica se mantenga al día. Encontramos que los adultos jóvenes eran los más afectados por la información proporcionada por estas aplicaciones», señala H’kon Lundekvam Berge, primer autor del estudio publicado en la revista ‘Frontiers in Psychology’.
Además, Karl Erik Lundekvam, coautor del estudio, agrega que «las personas con síntomas de insomnio eran más susceptibles a los efectos negativos de estas aplicaciones, siendo más probable que la información de las mismas causara estrés y preocupación».
Estas aplicaciones, aunque varían en funcionalidad, generalmente prometen medir cuánto tarda una persona en conciliar el sueño, la cantidad de tiempo que duerme y cuán reparador resulta su descanso. Dado que estas tecnologías son relativamente nuevas, se requiere más investigación para comprender su precisión y cómo diferentes grupos de personas responden a ellas. Por ejemplo, se desconocen los efectos en distintos grupos de edad.
Algunos expertos advierten que una monitorización excesiva podría provocar ortosomnia, un fenómeno donde la obsesión por los datos del sueño deteriora su calidad.
Qué Descubrieron en Quienes Usan Apps para Dormir
En su estudio, los investigadores encuestaron a 1.002 adultos en Noruega sobre el uso que hacían de las aplicaciones para dormir, su salud relacionada con el sueño y experiencias de efectos positivos o negativos derivados de su uso. El 46% de los encuestados afirmaron haber utilizado alguna aplicación para dormir. Las mujeres y los menores de 50 años eran más propensos a indicar haberlo hecho en comparación con hombres y usuarios mayores.
A pesar de que tanto hombres como mujeres reportaron respuestas similares ante estas aplicaciones, los usuarios más jóvenes tendieron a experimentar efectos más notables. En general, se observaron más impactos positivos que negativos: el 15% de los participantes reconoció que las aplicaciones mejoraron su sueño, mientras que solo el 2,3% afirmó que empeoraron su descanso. Un 48% de los encuestados aseveró que el beneficio más común fue aprender sobre sus hábitos de sueño, mientras que un 17% notó una mayor preocupación por el mismo.
Los investigadores destacan que su estudio tiene limitaciones, ya que las mediciones autoinformadas pueden no ser siempre exactas, y los participantes fueron reclutados de un grupo que se ofreció para la investigación, lo que puede influir en sus respuestas.
Si Tienes Insomnio, Esto es lo que Conviene Hacer con Tu App
Si estás utilizando una aplicación para dormir y estás preocupado por tus hábitos de descanso, los científicos sugieren las siguientes recomendaciones:
- Infórmate sobre qué mide realmente tu app. No todas las métricas son igualmente confiables. Comprender qué significa cada dato puede ayudar a poner los resultados en perspectiva y evitar la obsesión con ellos.
- Si los datos te generan estrés, apaga las notificaciones. Si la preocupación persiste, considera desactivar la app durante la noche. Monitorizar el sueño no debería convertirse en una fuente de insomnio.
- Usa los datos como motivación, no como un examen. La aplicación puede ser útil para adoptar hábitos saludables, como reducir el tiempo frente a la pantalla antes de acostarte, pero no para obsesionarte con obtener una puntuación perfecta cada noche.
- Escucha a tu cuerpo antes que a la pantalla. Ve a la cama cuando realmente sientas cansancio, y no antes. Acostarte sin sueño solo prolonga el tiempo despierto y podría empeorar tu situación.
- Asocia la cama solo al descanso. El dormitorio debe ser un espacio dedicado al sueño y no a la revisión de gráficos o a la ansiedad provocada por los datos de la noche anterior.
«Recomendamos a quienes se estresan con el uso de aplicaciones para dormir que se informen sobre las métricas que utilizan y su precisión», aconseja Lundekvam. «Si esto no les tranquiliza, deberían considerar apagar la aplicación durante la noche o desactivar las notificaciones. Animamos a los usuarios a usar los comentarios como una forma de motivación para establecer hábitos de sueño saludables, como reducir el tiempo en pantallas antes de dormir».
«Además, es fundamental escuchar a nuestro cuerpo e irse a la cama cuando realmente sintamos cansancio», enfatizan los autores. «La cama y el dormitorio deben asociarse con el sueño, y acostarse antes de que el cuerpo esté listo para dormir dificultará el descanso, agravando los problemas de sueño. Es mucho más beneficioso irse a la cama cuando realmente se necesita descansar».
