La Plataforma Nofumadores.org ha acusado a las tabaqueras de retrasar la aprobación de una nueva Ley del tabaco y de «descafeinar» las medidas que se pretendían incorporar al anteproyecto de reforma de la Ley Antitabaco aprobado recientemente por el Gobierno español.
En un comunicado publicado con motivo de los 20 años de la primera Ley Antitabaco en España (2005) y los 15 de su ampliación en 2010, Nofumadores.org señala que «a todo esto se suma una actividad cada vez más intensa de los grupos de presión del tabaco en el ámbito político». Esta interferencia resulta especialmente evidente en territorios como Extremadura y Canarias, donde persisten marcos económicos y fiscales que favorecen los intereses de las tabaqueras. Estos dos hitos han cambiado profundamente los hábitos sociales y reducido la exposición al humo en espacios públicos.
Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org, afirma que «fue un avance histórico que salvó miles de vidas y transformó la relación de la sociedad con el tabaco», y aclara que nunca se concibió como un punto final. «Hoy vemos con preocupación cómo una nueva generación vuelve a engancharse a la nicotina», añade.
Fernández Megina advierte que «la industria ha cambiado de envoltorio, no de objetivo. Ahora la nicotina se presenta como tecnología, como moda o como producto aparentemente inocuo, pero sigue generando adicción y daños cardiovasculares. Si no actuamos con rapidez, nos enfrentamos a una nueva ola de dependencia similar a la que vivimos a mediados del siglo XX».
Un Anteproyecto Necesario, Pero Insuficiente
Nofumadores.org reconoce que el anteproyecto de reforma de la Ley Antitabaco aprobado recientemente por el Gobierno supone un paso adelante: amplía los espacios sin humo, introduce perímetros de protección en exteriores y aborda por primera vez los nuevos productos de nicotina. Sin embargo, la asociación insiste en que un anteproyecto no protege a nadie mientras no se convierta en ley.
Además, el anteproyecto sigue sin abordar asuntos tan importantes como la reducción del número de puntos de venta, la falta de aplicación de la ley, especialmente en la venta a menores y en ciertos espacios sin humo, el aumento drástico de los impuestos de todos los productos de tabaco y nicotina, el empaquetado neutro y la reconversión de los cultivos de tabaco.
«Valoramos que por fin exista un texto que reconoce que la ley vigente ha quedado obsoleta, un texto que nos parece insuficiente. La tramitación está siendo lenta y el riesgo es evidente: que la reforma llegue tarde o debilitada por la presión del lobby del tabaco», señala Fernández Megina.
Desde Nofumadores.org subrayan que este aniversario no es momento de celebrar sin más, sino de asumir responsabilidades; reclaman un pacto de Estado que permita aprobar una nueva Ley Antitabaco ambiciosa. Esta ley debe estar blindada frente a la interferencia de la industria y regular con firmeza los nuevos productos de nicotina, situando la protección de la infancia y la adolescencia en el centro de la política sanitaria.
