La empresa valenciana Muné ha reinventado las babuchas de los gondoleros venecianos, transformándolas en elegantes ‘slippers’ que combinan suelas de neumático reciclado con plantillas de gel interior que las hacen antideslizantes y cómodas. Este innovador enfoque ha permitido a Muné conquistar incluso el mercado japonés, donde cuenta con un punto de venta fijo en la ciudad de Aichi.
De abogada a emprender y sacar a la calle las «slippers»
Laura Gallego, licenciada en Derecho y actual fundadora de Muné, se encontraba en una encrucijada laboral tras perder su empleo debido a un reajuste en su empresa. Durante un viaje a Venecia, Gallego se enamoró del calzado tradicional de los gondoleros, conocido por su suela de goma diseñada para proteger la madera de los barcos. Al volver a España, notó que las suelas eran tan finas que se sentían las juntas del suelo, lo que la llevó a desarrollar un innovador calzado para el hogar utilizando suelas de neumático reciclado. «Es de una calidad extrema y no lo usa nadie de la competencia. Consigue que mi ‘slipper’ tenga una calidad y una durabilidad fenomenales», afirma Gallego.
A sus 50 años, y ahora con 57, decidió aventurarse en el mundo del calzado a pesar de no tener experiencia previa en el sector. «Solo sabía que se llevaban en los pies», comenta entre sonrisas. Gracias a un proveedor que creyó en ella, comenzó a fabricar en pequeñas cantidades, y ahora Muné sigue creciendo y consolidándose en el mercado.
Colecciones básicas y exclusivas de Lorenzo Castillo
Muné ofrece una colección habitual de ‘slippers’, que se reponen de forma constante, junto con colecciones limitadas de temporada que se lanzan en verano e invierno. Destacan por su ‘slipper’ estrella, que cuenta con un poco de cuña para aquellas mujeres que prefieren no ir completamente planas. Además, anualmente, lanzan una colección exclusiva en colaboración con el interiorista Lorenzo Castillo, que ha tenido un gran éxito y se agota rápidamente. «Ahora la competencia es brutal. Hay infinidad de marcas con mayor o menor calidad, pero el primer ‘slipper’ tipo veneciana que se comercializó en España lo hizo Muné», asegura Gallego con orgullo.
La creciente demanda de calcetines que acompañan a sus ‘slippers’ en redes sociales ha llevado a Gallego a lanzar una colección propia de esta prenda, complementando así su oferta.
Lanzadera, un antes y un después para ser mejor
Muné se unió a la aceleradora valenciana Lanzadera, impulsada por Juan Roig, en septiembre pasado. Para Gallego, este paso ha sido fundamental para profesionalizar su empresa. «Lanzadera ha supuesto un antes y un después porque cualquier empresa siempre tiene aspectos que profesionalizar, y aquí lo estamos haciendo.» El acceso a un sistema de gestión de calidad total ha sido crucial para su crecimiento.
De cara al futuro, la fundadora menciona tres hitos clave: la internacionalización, alcanzar una facturación de 1.000.000 euros y entrar en grandes almacenes. «Espero cumplir uno en un año y los otros antes de dos años», confiesa. Antes de su ingreso en Lanzadera, Gallego ya había identificado la necesidad de internacionalizar su negocio debido al aumento de pedidos extranjeros. Su meta es también establecer puntos de venta físicos en centros comerciales de Europa.
