Durante la clausura del acto titulado «Avanzando en el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática», celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno español, hizo un contundente llamamiento a la acción. Estuvo acompañado por relevantes figuras administrativas como la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, y los ministros Luis Planas y Fernando Grande-Marlaska, además de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez.
El presidente destacó que el siguiente paso es llevar el Pacto de Estado al Congreso para que se debata, trabaje y, como espera, sea ratificado. Sánchez hizo un llamado a todos los grupos políticos a contribuir al texto con un enfoque unitario que supere las disputas electorales, resaltando que este Pacto actúa como un verdadero «escudo para España».
«Es certidumbre para las inversiones, seguridad para las familias y tranquilidad para quienes saben que este desafío no va a desaparecer la próxima legislatura. Queremos que, siendo uno de los países más expuestos de Europa, España sea también el mejor preparado», apuntó.
Apela a la «España sensata»
En su intervención, Sánchez apeló a «la España sensata» que, independientemente de la forma de votar o pensar, exige el acuerdo.
«Es una tarea de todos que trasciende legislaturas», agregó, remarcando la necesidad de una respuesta unificada ante la emergencia climática.
El Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática ha dado un paso importante en España con la presentación de un segundo borrador que incluye 15 ejes y 80 medidas concretas para abordar el cambio climático de forma transversal y estructural.
Este pacto, como dijo Sánchez, refleja el espíritu de colaboración, habiendo sido enriquecido con más de 3.800 aportaciones de 1.300 actores, incluidos académicos, organizaciones agrarias, empresas y sociedad civil, resultando en un documento más ambicioso y sólido.
El presidente afirmó que «las mejores políticas son las que duran y permanecen porque tienen un consenso social», asegurando que el nuevo documento incluye el conocimiento científico en el centro de la estrategia y aborda efectivamente la adaptación de nuestras sociedades a esta emergencia.
El acuerdo también introduce un nuevo eje sobre sistemas costeros y marinos, enfatiza la lucha contra la desinformación climática y presenta una propuesta de gobernanza que institucionaliza la participación de la sociedad civil de manera permanente.
Red Estatal de Refugios Climáticos y garantizar el agua «hoy y mañana»
El presidente del Gobierno delineó cuatro pilares fundamentales de la propuesta del Pacto de Estado, comenzando por la creación de una Red Estatal de Refugios Climáticos, destinada a proteger vidas ante las emergencias climáticas. Esta red pondrá a disposición de la ciudadanía los edificios de la Administración General del Estado en todo el territorio antes del próximo verano.
«También coordinándonos con las redes ya existentes en comunidades como Cataluña, el País Vasco o Murcia, facilitaremos financiación para crear refugios en los barrios más vulnerables», mencionó.
El segundo pilar aboga por «garantizar el agua hoy y mañana», considerándose una prioridad que se traducirá en la promoción de la reutilización, desalinización cuando sea necesario, inversión en tecnología, planificación territorial y gestión de riesgos en zonas inundables.
Financiación de planes de inundaciones e incendios en pequeños municipios
El tercer eje está destinado a «cuidar nuestro campo», con planes para reforzar los seguros agrarios, apoyar la adaptación de cultivos y promover un Plan Nacional de Empleo Verde Rural, buscando que la lucha contra el cambio climático también se convierta en una oportunidad de trabajo y arraigo, especialmente en pequeños municipios.
El Ministerio para la Transición Ecológica destinará financiación para planes municipales contra inundaciones en localidades de menos de 5.000 habitantes, además de 20 millones de euros para planes de incendios en estos municipios.
El jefe del Ejecutivo subrayó que antes del próximo verano, se implementarán acciones concretas para proteger vidas frente a emergencias climáticas a través de refugios climáticos.
Finalmente, el cuarto eje se enfoca en que «la ciencia debe estar al volante», creando un Panel Nacional de Científicos del Cambio Climático, asegurando que se tomen decisiones informadas basadas en datos concretos y no en meras intuiciones. También se prevé una Comisión de Seguimiento y un mayor involucramiento de la Conferencia de Presidentes.
Lamenta el «error histórico» de Europa: «Proteger el clima no es un capricho ideológico»
Pedro Sánchez advirtió sobre la imperiosa necesidad de actuar, enfatizando que «no hay crecimiento económico, progreso y salud cuando el clima se convierte en un factor de riesgo». Mencionó que en España, por su posición geográfica, está expuesta a serias amenazas climáticas que se evidencian en la creciente incidencia de eventos extremos.
«En apenas cinco años, las lluvias torrenciales han aumentado un 15%, los veranos se han alargado en promedio 55 días, y hemos enfrentado sequías devastadoras», detalló, resaltando que el fuego ha devastado cerca de 400.000 hectáreas en 2025, con consecuencias trágicas en términos de vidas y biodiversidad.
«Mirar esta realidad duele», aceptó, pero enfatizó que reconocer el problema es el primer paso hacia la solución. Hasta la fecha, los fenómenos climáticos adversos han causado más de 12.000 millones de euros en pérdidas solo en este año.
«Proteger el clima no es un capricho ideológico, es salvaguardar nuestra prosperidad, empleo e infraestructuras», proclamó, señalando que el enfoque histórico de Europa ha sido un error, ya que la competitividad se asegura por la sostenibilidad y no debilitando los compromisos ambientales.
Sánchez concluyó instando a una acción urgente, afirmando que «cada euro invertido en prevención y resiliencia representa un ahorro en reconstrucción y vidas salvadas». La emergencia climática no espera y «está en juego el futuro de quienes vendrán después», advirtió.
Las organizaciones ambientales han valorado positivamente algunos avances del pacto, como la creación de refugios climáticos, aunque reclaman más ambición respecto a aspectos como la reforma fiscal ecológica y medidas más amplias de adaptación y mitigación.
En conjunto, el Pacto de Estado representa un intento de articular una respuesta integral y consensuada a la crisis climática, alineando políticas públicas con conocimiento científico y demandas sociales.
