Moscú (EFE). El presidente ruso, Vladímir Putin, ha rechazado lo que califica de “tregua artificial” y, en su lugar, aboga por una “paz de verdad” para Ucrania, según ha informado el Kremlin.
“El presidente Putin está abierto a la paz, a una paz de verdad, a decisiones serias, y en lo que está totalmente en contra son las argucias para ganar tiempo y crear treguas artificiales”, expresó Dmitri Peskov, portavoz presidencial, durante su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov también evitó especular sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el plan de paz de Estados Unidos antes de que finalice este año, como supuestamente exige el presidente estadounidense, Donald Trump. “No me atrevo a hablar de plazos. Esa sería ahora la labor más ingrata”, comentó.
Continúan las “líneas rojas”
De acuerdo con Peskov, “Trump trabaja honestamente en favor del arreglo (…) y aplica todos los esfuerzos para ello. Y su equipo también. Nosotros valoramos altamente esos esfuerzos”.
Respecto a la negativa rusa de que Ucrania se una a la OTAN, Peskov subrayó que este es “uno de los pilares fundamentales” del proceso, el cual requiere “una discusión especial”.
El representante especial del presidente de EE. UU. para misiones de paz, Steve Witkoff, aseguró este domingo que se han logrado progresos “considerables” en las negociaciones en Berlín con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre un plan de paz de 20 puntos, y se prevé que las conversaciones continúen este lunes en la capital alemana.
Sin embargo, el Kremlin rechazó de antemano las modificaciones que Ucrania y Europa han propuesto al plan de paz original presentado por la Casa Blanca. “Si se producen las modificaciones correspondientes, nosotros tendremos objeciones muy fuertes”, declaró Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, en la televisión pública rusa.
Ushakov advirtió que dichas objeciones podrían abarcar “muchos puntos”. “Allí habrá cláusulas absolutamente inaceptables para nosotros, incluido en el tema territorial”, explicó.
El asesor también señaló que el tema territorial fue abordado activamente en Moscú y afirmó que “los americanos no solo conocen, sino que comprenden nuestra postura”. Concluyó diciendo que “no sé lo que saldrá en papel después de esas consultas. Pero difícilmente será algo bueno”.
