La plataforma ‘Renovables Sí, pero así no’ ha expresado su profunda preocupación por la creciente proliferación de proyectos de almacenamiento de energía mediante baterías de litio, muchos de los cuales no tienen una conexión clara con los parques fotovoltaicos existentes. Ante esta situación, la plataforma ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Gobern de Baleares, donde se están estudiando varios proyectos de baterías, una moratoria urgente para detener estas instalaciones hasta que se establezca una planificación y regulación adecuadas.
“Renovables Sí, pero así no” exige frenar el aluvión de baterías
La entidad ha alertado sobre un “alud” de proyectos privados de almacenamiento energético, con baterías de litio, muchos de ellos sin conexión a ningún parque fotovoltaico. La plataforma ha reclamado una moratoria y una planificación previa para estas instalaciones, denunciando en un comunicado el ingreso casi simultáneo de un volumen excepcionalmente alto de este tipo de proyectos que, según advierten, “no acreditan ninguna función clara al servicio del sistema eléctrico”.
Siete proyectos diferentes, varios de una escala muy significativa, han sido registrados en las últimas semanas y presentan carencias graves de información y una justificación técnica insuficiente, según la plataforma.
En varios casos, los proyectos declaran una conexión a subestaciones eléctricas sin explicar si almacenan energía generada por instalaciones renovables o si son infraestructuras destinadas a estabilizar la red. La plataforma sospecha que responden a operaciones puramente especulativas y denuncia la falta de transparencia de los proyectos.
Alertan del riesgo ambiental por baterías en suelo rústico
Entre los riesgos, la plataforma menciona la concentración de infraestructuras industriales en suelo rústico, afectaciones ambientales y paisajísticas, así como un modelo energético que permite que el territorio asuma los impactos mientras los beneficios se externalizan a empresas.
Han recopilado información sobre los últimos proyectos de estas características que se encuentran en exposición pública, entre los cuales destacan:
- Proyecto ‘Jilguero ST1’ (Pollença): 10 MW y 40 MWh, situado en suelo rústico.
- ‘Macrina – Agrupación de almacenamiento energético’ (Palma, Son Morro): 20 MW y 43,43 MWh en suelo industrial.
- ‘Polígono 4 – 950 kW’ (Marratxí, Can Rubiol) en la calle Conradors.
- ‘Andratx BESS’: 20 proyectos agrupados en 9 bloques, con 68 contenedores de baterías, 14 inversores y 34 transformadores, ubicado en suelo rústico ARIP.
- ‘Agrupación Hestia 2 y Eos’ (Alcudia): 44.720 kWh en suelo rústico, camino de Alcanada.
- ‘Bess Son Canals’ (Palma): Parque de baterías en la calle Son Falcó.
- ‘Laurea Bess III Energy’ (Santa Maria): Capacidad de gestionar 7.300 MWh anuales en suelo rústico de uso agrario.
Reclaman que el almacenamiento energético solo vaya a suelo industrial
Ante esta “entrada masiva de proyectos de baterías sin planificación ni criterios”, la plataforma exige que se establezcan criterios de localización y capacidad máxima asumible por cada zona, considerando también riesgos ambientales, químicos y de incendio. Es vital que se declare la incompatibilidad de estos proyectos con usos agrarios o de suelo rústico.
Advierten que las baterías de gran escala conllevan riesgos ambientales significativos y requieren estrictos protocolos de seguridad y de emergencias que a menudo no se especifican en los proyectos tramitados.
La plataforma exige claridad, planificación y una transición energética que no repita errores previos. Requieren al Govern, al Gobierno y al Ministerio para la Transición Ecológica una moratoria para los proyectos de almacenamiento que no aseguren conexión a renovables o función técnica para el sistema eléctrico, además de una planificación específica energética y territorial.
Que su instalación sea únicamente en suelo industrial y que se dé prioridad al autoconsumo, la hibridación real y la soberanía energética.
Finalmente, la plataforma alerta sobre los riesgos paisajísticos y ambientales que se derivan de la concentración de infraestructuras industriales sobre suelo rústico, resaltando que el modelo actual tiende a externalizar los beneficios a las empresas, mientras que el territorio carga con los impactos. Los riesgos de las baterías incluyen problemas ambientales, químicos y de incendio, por lo que su ubicación a gran escala requiere protocolos de seguridad específicos y procedimientos de emergencia estrictos. Estas instalaciones, según la plataforma, deberían permitirse solo en suelo industrial y nunca en el rústico, incluso si se arguye que están contenidas en planes de transición energética.
