MADRID, 23 nov. (EUROPA PRESS) – Sumar defenderá la próxima semana en el Congreso una proposición no de ley que insta al Gobierno a iniciar un proyecto normativo para evaluar la compatibilidad de la alimentación forzada con la evidencia científica en la producción de foie gras y establecer la prohibición de esta práctica con el objetivo de «eliminar el sufrimiento animal».
En la propuesta que se debatirá en la Comisión de Agricultura, Sumar menciona que en España, cada año aproximadamente un millón de patos y ocas son sometidos a la alimentación forzada, una técnica que consiste en sobrealimentar artificialmente a los animales. Durante dos semanas, los animales son forzados a ingerir hasta 2 kilos de pasta de maíz al día, lo que equivale a 12 kilos para un ser humano.
Además, el grupo plurinacional denuncia que España forma parte de los cinco únicos países de Europa, junto con Francia, Hungría, Bulgaria y Bélgica, que participan activamente en esta industria. La producción española de foie gras se localiza principalmente en las regiones de Castilla y León, Navarra, País Vasco, Cataluña y Aragón.
ALGUNOS NO ALIMENTAN A LA FUERZA
Sumar también apunta que «no todos los productores de foie gras alimentan a sus animales a la fuerza», ya que algunos optan por aprovechar el comportamiento alimentario natural de las aves antes de la temporada migratoria para producir hígados más grandes.
Con todo ello, el grupo plurinacional insta al Gobierno a iniciar una consulta pública previa para elaborar un proyecto normativo que evalúe la alimentación forzada en relación con la evidencia científica, el marco legal existente y la sensibilidad ciudadana sobre la protección de los animales criados para la alimentación.
Una vez evaluados los factores, Sumar propone establecer la prohibición de la alimentación forzada en la producción de foie gras y fomentar la transición hacia métodos alternativos y sistemas de alimentación natural en esta producción. El grupo desea que esta transición cuente con ayudas del Gobierno para las explotaciones dedicadas a la producción del producto.
Por último, Sumar insta a trasladar e impulsar en los órganos pertinentes de la Unión Europea la necesidad de eliminar los pesos mínimos del hígado establecidos en la producción de foie gras, con el fin de garantizar una mayor flexibilidad en las normativas de comercialización que regulan este sector.
