El 21 de noviembre de 2025, la ministra de Sanidad, Mónica García, firmó la Declaración de Madrid junto al director de la oficina regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Europa, Hans Kluge. Este documento representa un compromiso firme por parte de ambos líderes con el fortalecimiento de la respuesta de los sistemas sanitarios frente a la violencia contra mujeres y niñas.
Contexto de la Declaración
Esta declaración es el resultado de las jornadas tituladas “¡Yo te creo!”, que el Ministerio de Sanidad organizó el jueves y viernes previos a la firma. Este evento expone la violencia contra las mujeres y las niñas no solo como una violación de los derechos humanos, sino también como una emergencia de salud pública, que exige una acción urgente por parte del sector sanitario.
Compromisos y Medidas Específicas
La declaración enfatiza la necesidad de transformar en acciones los hallazgos del informe titulado “Atención, valentía, cambio: el liderazgo del sector sanitario en la lucha contra la violencia contra las mujeres y las niñas”. Asimismo, incluye testimonios de supervivientes y experiencias aportadas por organizaciones de la sociedad civil.
En este sentido, se incluyen cinco medidas concretas que buscan mejorar la atención sanitaria para víctimas de violencia. Estas son:
- Eliminar la obligación para los profesionales médicos de algunos países de denunciar casos de violencia que afecten a adultos legalmente competentes, con el fin de reducir las barreras a la atención y respetar la autonomía de los supervivientes.
- Asegurar que los servicios esenciales cuenten con los recursos necesarios y se prestan en un marco de rendición de cuentas sólido, afirmando la autonomía de los supervivientes.
- Formar a todos los proveedores de atención sanitaria para que puedan identificar y responder a la violencia de manera culturalmente sensible, así como para cuestionar los prejuicios de género perjudiciales.
- Recopilar y evaluar datos sobre la calidad, cobertura, disponibilidad y accesibilidad de los servicios de salud para mujeres y niñas.
- Asegurar que los servicios no sean discriminatorios y que se aborden las necesidades específicas de mujeres y niñas vulnerables, incluyendo sus opiniones en el diseño de estos servicios.
Conclusión
La Declaración de Madrid representa un paso crucial hacia un compromiso más fuerte del ámbito sanitario en la lucha contra la violencia de género. Con acciones concretas y el involucramiento de diversas partes, se busca transformar la manera en que se atiende a las víctimas y se asegura su bienestar en todos los niveles del sistema de salud.
