La Conferencia de las Partes (COP30) es el mayor evento global de las Naciones Unidas para discusiones y negociaciones sobre el cambio climático. La reunión se celebra anualmente, con la presidencia rotando entre las cinco regiones reconocidas por las Naciones Unidas.
En 2025, Brasil tendrá el honor de ser el anfitrión de la 30.ª Conferencia de las Partes (COP30), que se llevará a cabo en Belém, en el estado de Pará. La ciudad elegida ofrecerá al mundo una plataforma única para debatir soluciones climáticas, con raíces firmemente asentadas en el corazón de la Amazonía.
Como país anfitrión, Brasil está comprometido con el fortalecimiento del multilateralismo y la implementación del Acuerdo de París.
COP30: un llamado a la acción
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su preocupación durante la cumbre del clima de Naciones Unidas, instando a todos los países a llegar al encuentro climático COP30, que se celebrará en noviembre en Belém, «con los deberes hechos».
Lula da Silva solicitó que todos los países anuncien sus planes nacionales sobre el clima (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional o NDC, por sus siglas en inglés) antes de la cita de noviembre, enfatizando que «la pelota está en el campo de la COP30».
En su discurso, Lula da Silva destacó que el cambio climático y la naturaleza no ceden ante los buques de guerra o ante la riqueza de una potencia, subrayando la importancia de una cooperación internacional para luchar contra la crisis climática.
El secretario general de la ONU, António Guterres, convocó esta cumbre, que reunió a más de 45 jefes de Estado. Durante su intervención, Guterres afirmó que es posible limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados para finales de siglo y subrayó que en los últimos diez años el aumento de la temperatura global previsto ha bajado de 4 grados a 2,6.
«Ahora necesitamos nuevos planes para 2035 que vayan mucho más allá y mucho más rápido: reducciones drásticas de emisiones alineadas con 1,5 grados, que abarquen todas las emisiones y sectores y que aceleren una transición energética justa a nivel mundial», indicó Guterres.
Asimismo, afirmó que los nuevos planes podrían ser de gran ayuda para avanzar significativamente, señalando que un informe de la ONU calculará su impacto en las emisiones globales. Guterres subrayó que, si no son suficientes, debemos crear las condiciones para una década de aceleración, afirmando que «sabemos que es posible».
Nuevos y ambiciosos planes climáticos de China
El presidente de China, Xi Jinping, quien fue uno de los primeros en intervenir, anunció a través de un videomensaje los nuevos planes NDC para 2035, que incluyen la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 7% y un 10% respecto al nivel máximo que se alcance.
Además, Xi se comprometió a que el consumo de energía no fósil en el país represente más del 30% del consumo total de energía e instalar 3,6 gigavatios de capacidad de energía solar y eólica, más de seis veces el nivel de 2020.
Es importante destacar que China es el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, debido a su población de 1.400 millones de habitantes y su condición de nación manufacturera.
El peligro de la desinformación y el negacionismo
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó durante el evento que Europa seguirá comprometida con la reducción de sus emisiones.
«Nuestras emisiones (en la UE) han disminuido casi un 40% desde 1990 y actualmente representan solo el 6% de las emisiones globales. Estamos en camino de alcanzar nuestro objetivo de reducir las emisiones en un 55%», indicó Von der Leyen.
En el evento también participaron otros mandatarios europeos, como el presidente francés Emmanuel Macron y el presidente de España Pedro Sánchez. Macron destacó la importancia de conservar el Amazonas y la necesidad de que la comunidad internacional contribuya económicamente para proteger este punto clave para el medio ambiente.
Por su parte, Sánchez recalcó la necesidad de luchar contra la desinformación acerca de los riesgos del cambio climático, algo con lo que coincidió el presidente de Chile, Gabriel Boric. «Estamos ante un momento turbulento donde resuenan voces que minimizan la crisis climática y frente a estas voces es importante responder con firmeza: ‘No hay más tiempo que perder'», aseveró Boric.
El mandatario chileno también destacó que los países pobres o en desarrollo serán los más perjudicados por las consecuencias del cambio climático, a pesar de que han sido las naciones ricas las que más han contaminado con la creación de sus industrias.
