Ginebra (EFE).- La Oficina de Derechos Humanos de la ONU informó este viernes que al menos 1.760 palestinos han sido asesinados a causa de ataques israelíes mientras buscaban ayuda humanitaria, especialmente alimentos, durante un periodo de dos meses y medio, que abarca desde el 27 de mayo hasta el 13 de agosto. De estas víctimas, 994 perdieron la vida en las cercanías de los puntos de distribución de la denominada «Fundación Humanitaria de Gaza», una entidad militarizada gestionada por Israel y financiada por Estados Unidos.
Otras 766 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron en ataques ocurridos a lo largo de las rutas que conducen a esos centros de suministros. «Estos ataques agravan la hambruna y violan el derecho internacional. Instamos al Ejército israelí a que ponga fin de inmediato a tales ataques», señaló en una declaración. Esta oficina expresó que no posee información que indique que otros actores armados hayan sido responsables de esos asesinatos.
Israel mató a 49 gazatíes el jueves, 17 buscaban ayuda humanitaria
Al menos 49 gazatíes murieron el jueves por ataques israelíes en la Franja de Gaza, entre ellos 17 que fallecieron mientras intentaban buscar ayuda humanitaria, según informó el Ministerio de Sanidad del enclave en su balance diario correspondiente a la jornada anterior. Ese día, 369 heridos ingresaron en los hospitales de Gaza, de acuerdo a las autoridades sanitarias, que están bajo el control del grupo islamista Hamás. Con estas cifras, el balance de muertes desde el inicio de la ofensiva israelí asciende a 61.827 en la Franja.
Netanyahu presenta su plan para ocupar Gaza
Los ataques en la Franja han aumentado desde que el pasado viernes el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presentó su plan para ocupar el enclave palestino. Su objetivo es ampliar la ofensiva hacia lo que considera «los dos últimos bastiones de Hamás»: la ciudad de Gaza y los campamentos de refugiados en las costas del centro y sur, a las que Israel ha ordenado en repetidas ocasiones que se desplace la población.
Esta escalada se produce en un contexto de acceso muy limitado a la ayuda humanitaria, lo que ha llevado a que al menos 1.898 gazatíes hayan muerto mientras intentaban conseguirla, según las autoridades sanitarias del enclave. La escasez de productos en la Franja, agravada por las restricciones israelíes a la entrada de suministros y los combates continuos que dificultan la distribución, ha llevado a la población al borde de la hambruna, de acuerdo a las denuncias de organizaciones internacionales. Las autoridades gazatíes han afirmado que al menos 240 personas, incluidos 107 niños, han fallecido a causa de la desnutrición.
