Bruselas, 9 de octubre de 2025 (EUROPA PRESS) – La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha resaltado este jueves el «beneficio mutuo» que presenta el programa de inversiones global de la Unión Europea, conocido como Global Gateway, el cual ha logrado movilizar más de 300.000 millones de euros en tan solo cuatro años.
Durante su intervención en el foro anual de Global Gateway celebrado en Bruselas, la líder del Ejecutivo europeo defendió que el enfoque adoptado por la UE está basado en el «beneficio mutuo», especialmente en un momento donde los aranceles y las barreras comerciales se han convertido otra vez en herramientas de geopolítica y geoeconomía.
En este contexto, Von der Leyen señaló que «los controles a la exportación se han transformado en un instrumento de política estatal para perjudicar a competidores y obtener concesiones», advirtiendo que las dependencias económicas también se han convertido en armas, incluyendo aquellas creadas por inversiones extranjeras insostenibles que han dejado a muchos países atrapados en deudas abrumadoras.
Además, contrapuso estos modelos de inversión, propios de China y Estados Unidos, con el modelo europeo que, según ella, busca fortalecer «la seguridad económica» de todas las partes involucradas, beneficiando a todos. Citó como ejemplos los acuerdos comerciales logrados con Mercosur y México, así como los esfuerzos de alcanzar pactos similares con Malasia y los Emiratos Árabes Unidos.
Superación de la inversión inicial de 300.000 millones de euros
El programa Global Gateway fue lanzado en 2021 con el objetivo de situar a la UE como alternativa a China en el ámbito de las inversiones globales y contrarrestar su influencia geopolítica. Von der Leyen afirmó que el objetivo inicial de inversión de 300.000 millones de euros ya ha sido superado, y anticipó que el programa podría alcanzar 400.000 millones de euros en inversiones para el año 2027.
Esto, argumentó, muestra lo que se puede lograr al alinear prioridades estratégicas y canalizar inversiones hacia áreas con mayor impacto. A lo largo del desarrollo de este programa, la Comisión Europea se ha presentado como un socio confiable, ofreciendo oportunidades a países que enfrentan opciones de inversión relativamente limitadas con condiciones a menudo muy desfavorables.
