Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero es esencial para mitigar el cambio climático y generar beneficios rápidos y tangibles para el medio ambiente. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha resaltado que una de las maneras más efectivas y rentables de frenar el calentamiento global es reducir a la mitad las emisiones producidas por el ser humano en el menor plazo posible.
Sistema de rastreo satelital
En 2022, el PNUMA lanzó un sistema de rastreo satelital innovador que tiene como objetivo detectar fugas involuntarias de metano en los sectores de petróleo y gas. Este Sistema de Alerta y Respuesta al Metano (MARS) proporciona información precisa y accesible sobre las emisiones, que son inodoras e invisibles, lo cual dificulta su detección. La información generada permite a las empresas y autoridades nacionales tomar acciones inmediatas.
Según la última edición del Observatorio Internacional del Metano del PNUMA, publicada recientemente, el número de alertas que llevaron a acciones concretas aumentó del 1 % al 12 % durante el último año. Sin embargo, la agencia de la ONU señala que son necesarias mayores iniciativas para lograr el objetivo de reducir un tercio de las emisiones de metano para el año 2030.
“Reducir las emisiones de metano puede frenar rápidamente el calentamiento global, ganando tiempo para los esfuerzos de descarbonización a largo plazo”, declaró Inger Andersen, directora del PNUMA. “Sin embargo, el progreso en la presentación de informes debe traducirse efectivamente en reducciones de emisiones”.
Alianza del Metano para el Petróleo y el Gas 2.0
Andersen ha instado a todas las empresas del sector energético a unirse a la Alianza del Metano para el Petróleo y el Gas 2.0, que se presenta como el estándar global para la medición y mitigación de las emisiones de metano en esa industria. Esta alianza es vital para regular el mayor mercado de petróleo y gas del mundo: la Unión Europea.
El sistema MARS está en proceso de expansión para abarcar las emisiones de metano que se generan en minas de carbón y vertederos, áreas que hasta ahora han sido objeto de mediciones escasas. Además, el PNUMA está intensificando los esfuerzos por detectar emisiones dentro de la industria siderúrgica, que sigue dependiendo en gran medida del carbón.
En su informe, el organismo destacó que existen soluciones de bajo costo para las emisiones de metano generadas por el carbón utilizado en la fabricación de acero. Sin embargo, estas soluciones continúan siendo ampliamente ignoradas en los esfuerzos por descarbonizar la industria.
A medida que el cambio climático se convierte en un tema más urgente en la agenda mundial, el llamado del PNUMA a tomar decisiones y acciones concretas se hace más relevante que nunca. Las iniciativas como MARS y la Alianza del Metano son pasos en la dirección correcta para enfrentar este desafío global.
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