ZARAGOZA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) – Un viejo fármaco, utilizado desde hace décadas para tratar la leucemia infantil, podría utilizarse en inmunoterapia, gracias a su capacidad para activar, tanto directa como indirectamente, una proteína clave en la respuesta inmunitaria.
Este hallazgo, publicado en la revista científica Frontiers in Immunology, se produce en el marco de un estudio en el que ha participado el equipo del investigador Adrián Velázquez Campoy, del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) de la Universidad de Zaragoza. En concreto, este descubrimiento aporta valor al Tenipósido, un medicamento derivado de un producto natural, la Podofilotoxina, que se utiliza para combatir la leucemia.
El estudio ha sido coordinado desde la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo por Estanislao Nistal Villán, del grupo de Virología e Inmunidad Innata (VII), junto con Claire Coderch del grupo Diseño y Síntesis de Fármacos (PROLIGAR), liderado por Beatriz de Pascual Teresa. Además del equipo del BIFI-Unizar, han colaborado los grupos de Rubén Martínez Buey, director del Grupo de Investigación Ingeniería Metabólica del Departamento de Microbiología y Genética de la Universidad de Salamanca, así como el grupo de Adolfo García-Sastre del Departamento de Microbiología del Hospital Monte Sinai de Nueva York.
“El antitumoral, al unirse con la proteína denominada STING (Estimulador de Genes de Interferón), actúa como un sistema de alarma en nuestras células, activando el Interferón, que protege frente a infecciones y tumores”, ha explicado Adrián Velázquez Campoy, catedrático en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular y Celular de Unizar, y responsable científico del Laboratorio Avanzado de Cribado e Interacciones Moleculares de Aragón del BIFI, cuyo objetivo es el descubrimiento de fármacos.
Cuando detecta ADN extraño, STING desencadena la producción de interferones, moléculas que ayudan a combatir infecciones y tumores. Por ello, la activación de STING es considerada un elemento clave para desarrollar nuevas terapias contra el cáncer y enfermedades infecciosas. Este mecanismo abre una vía nueva para estimular la inmunidad.
Cribado Virtual de Compuestos
El equipo realizó un cribado virtual de miles de compuestos químicos ya aprobados y encontró que Tenipósido encajaba en la estructura de STING, en el mismo lugar que cGAMP. Posteriormente, confirmaron en el laboratorio que esta unión ocurría y que activa la respuesta inmune en células humanas y de ratón. Se emplearon técnicas de modelado molecular, calorimetría y ensayos funcionales para validar el hallazgo.
Este descubrimiento sugiere que Tenipósido podría reposicionarse para potenciar el sistema inmune. Además, ofrece las bases para diseñar nuevos fármacos que activen STING de manera controlada, abriendo la puerta a terapias más seguras y eficaces.
Los investigadores Adrián Velázquez y Rubén Martínez han subrayado “la importancia de confirmar estas interacciones con componentes purificados para evitar interpretaciones erróneas derivadas de sistemas celulares complejos”. Además de su posible reutilización clínica, el descubrimiento ofrece claves para diseñar nuevos fármacos más específicos y seguros que activen STING de forma controlada.
“Este hallazgo demuestra cómo el cribado virtual y el análisis estructural pueden revelar interacciones inesperadas entre fármacos existentes y dianas inmunológicas. Tenipósido abre una vía para diseñar moduladores más selectivos de STING, optimizando la eficacia y reduciendo los efectos secundarios”, ha señalado la investigadora Claire Coderch.
Por su parte, el investigador Estanislao Nistal Villán ha indicado que “activar STING directamente con un fármaco aprobado como Tenipósido y posibles análogos estructurales supone un avance prometedor para potenciar la respuesta inmune contra tumores. Este enfoque podría integrarse en estrategias combinadas de inmunoterapia, mejorando la capacidad del organismo para reconocer y eliminar células cancerosas”.
