MADRID, 27 de mayo – El consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, ha puesto de manifiesto el papel que debe desempeñar la compañía en el consorcio público-privado para la gigafactoría de inteligencia artificial (IA) europea que España busca establecer. Telefónica planea tener una participación minoritaria en dicho proyecto, que oscilará entre el 10% y el 15% del capital.
«Tenemos que jugar un papel como desarrollador del proyecto, desde el punto de vista tecnológico, y también como comercializador posteriormente para los grandes», ha aseverado Gayo durante una nueva sesión de los ‘Desayunos Esade’, organizados por Esade Alumni con la colaboración de CriteriaCaixa, donde compartió su visión sobre el futuro de las telecomunicaciones y la evolución de la empresa.
No obstante, el consejero ha matizado que la operadora no pretende posicionarse como un gran inversor, sino centrarse en el desarrollo y la comercialización. «No es un sitio donde tenemos que tener un papel como gran inversor», ha explicado.
En otro orden, Gayo ha resaltado la evolución de los centros de datos hacia modelos de mayor capacidad, al indicar que «los data centers, como las gigafactorías, son los nuevos centros de datos que hay que empezar a desarrollar, con una capacidad de cómputo mucho mayor».
«Sí que tenemos la experiencia de cómo se construyen los data centers, en la parte de tecnología. Telefónica tendría un papel de ingeniería y desarrollo en ellos», ha añadido.
Banco Santander entra en el consorcio
Banco Santander participará junto con ACS y Telefónica en el consorcio privado que desarrollará el proyecto de la gigafactoría de IA europea que España aspira a acoger, según han confirmado fuentes conocedoras del proceso. En este contexto, el banco presidido por Ana Botín podría entrar mediante financiación de deuda, aunque el consorcio aún no ha sido constituido, ya que debe pasar por el Consejo de Ministros, y no se descarta la participación de más entidades.
Cuatro mercados ‘core’
Telefónica, por su parte, mantiene su estrategia de salida de Hispanoamérica, una región que «ha dejado de ser» de interés para la compañía, en línea con un plan que, según ha recordado Gayo, «hace ya años» contemplaba esta decisión. «Prácticamente ya estamos fuera», ha destacado.
«La oportunidad es donde estamos ahora mismo», ha insistido el CEO de Telefónica, recordando los cuatro mercados ‘core’ de la empresa: España, Alemania, Reino Unido y Brasil, a la espera de salir de Venezuela.
Durante su intervención, Gayo ha explicado que la necesidad de reforzar las capacidades tecnológicas propias está presente en el nuevo plan estratégico de Telefónica, que se apoya en varias palancas clave, entre ellas la construcción de un plan industrial con especial atención al servicio al cliente.
«La IA tendrá un mayor impacto en la excelencia del servicio que en la eficiencia. Nos permitirá cometer menos errores y mejorar significativamente la experiencia del cliente», ha indicado.
Asimismo, ha destacado la madurez del negocio tradicional de telecomunicaciones, que ya opera como una ‘commodity’, lo que obliga a las empresas del sector a evolucionar hacia nuevos ámbitos de actividad sin perder su identidad. «Hoy, en el segmento empresarial, vendemos más servicios que no son estrictamente de comunicaciones. Es imprescindible ampliar el ecosistema y explorar nuevas líneas de negocio apoyándonos en nuestras capacidades», ha afirmado, advirtiendo: «En ningún momento debemos perder de vista que somos telecos».
Defensa en las ‘telecos’
Gayo ha subrayado que la evolución tecnológica ha llevado el negocio de defensa a las ‘telecos’, refiriéndose a alianzas concretas, que considera necesarias. El directivo ha añadido que Telefónica ya cuenta con una alianza con Navantia para proveer de servicios de ciberseguridad dentro de las plantas, así como una Unión Temporal de Empresas (UTE) con Indra, que consiste en construir un vehículo acorazado conectado, en el marco de un ‘megacontrato’ de conectividad multidisciplinar por 950 millones de euros.
Telefónica se adjudicó el mes pasado el principal lote del nuevo contrato de comunicaciones de Navantia, valorado en 6,5 millones de euros (impuestos incluidos), que garantiza la conectividad y la seguridad de las comunicaciones entre los distintos centros de la compañía pública de construcción naval.
Soberanía digital europea
«La soberanía digital europea requiere desarrollo tecnológico propio. No podemos aspirar a ella si no contamos con nuestro propio código y nuestras capacidades», ha apuntado Gayo, quien ha situado la autonomía tecnológica europea como uno de los principales retos del nuevo contexto global.
Durante su intervención, Gayo ha señalado que el sector de las telecomunicaciones se enfrenta actualmente a dos grandes vectores de transformación: la revolución tecnológica derivada de la IA y el nuevo contexto geoestratégico global, especialmente en Europa.
«La IA supone una transformación profunda no solo para nuestro negocio, sino también para nuestros clientes. Telefónica ha evolucionado de ser un proveedor de comunicaciones a convertirse en un socio tecnológico, y eso implica que no solo debemos transformarnos nosotros, sino ayudar a transformar a otras empresas», ha explicado.
Asimismo, Gayo se ha referido a la evolución del posicionamiento tecnológico europeo en las últimas décadas. «Europa perdió el tren tecnológico hace años. Si antes había cinco o seis compañías europeas entre las veinte más importantes del mundo, hoy es difícil encontrar alguna», ha afirmado.
Según el directivo, el marco regulatorio europeo, históricamente orientado a la protección del consumidor y a la reducción de precios, ha limitado la capacidad de consolidación del mercado y, con ello, la generación de sinergias necesarias para competir globalmente.
Voluntad política
Por otro lado, Gayo se ha mostrado optimista al detectar «por primera vez» la voluntad política sobre cómo debe entenderse la competencia y la inversión tecnológica en Europa, y ha defendido que una ‘teleco’ tiene que salir de su zona de confort para crear valor.
«Yo soy profundamente optimista, dado que detecto por primera vez la voluntad política sobre cómo debe entenderse la competencia y la inversión tecnológica en Europa», ha afirmado el CEO de Telefónica.
Gayo ha asegurado que hasta ahora no había oído «con esa firmeza» unas directrices europeas en materia de fusiones y competencia. «La mecha de que ‘esto tiene que cambiar’ se ha encendido», ha comentado.
«Una ‘teleco’ tiene que salir de su zona de confort; no puede quedarse solo en el sector de las telecomunicaciones, desde un punto de vista en el que esté controlada», ha señalado Gayo.
