
MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha solicitado este lunes abordar la crisis en Groenlandia desde la «calma» y el diálogo entre aliados, incluyendo a Estados Unidos. Este pedido llega después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, anunciara aranceles a los países europeos, incluyendo a Reino Unido, que han movilizado tropas para ejercicios militares liderados por Dinamarca en medio de tensiones con Washington.
Starmer ha enfatizado que la forma adecuada de manejar un asunto de tal gravedad es a través de un diálogo tranquilo entre aliados. «La seguridad de Groenlandia es importante y será aún más crucial a medida que el cambio climático transforme el Ártico,» declaró el primer ministro británico durante una rueda de prensa en Downing Street.
El líder laborista también reconoció que la «competencia estratégica» en aumento en el mar del Norte requerirá «mayor atención, inversión y una defensa colectiva más sólida». En este sentido, pidió cooperación a Estados Unidos, reconociendo su papel «central» en este esfuerzo. «Reino Unido está dispuesto a contribuir plenamente junto a nuestros aliados a través de la OTAN,» añadió.
Starmer subrayó que cualquier acción en Groenlandia debe enmarcarse dentro de un esfuerzo colectivo de la OTAN y respetar la soberanía nacional danesa sobre el territorio. «Cualquier decisión sobre el futuro estatus de Groenlandia corresponde únicamente al pueblo de Groenlandia y al Reino de Dinamarca. Ese derecho es fundamental, y lo apoyaremos,» concluyó.
El primer ministro también destacó que el gobierno británico utilizará «toda» su capacidad para «proteger la seguridad, el nivel de vida y el futuro del pueblo británico» ante la crisis abierta con Estados Unidos, garantizando un diálogo constante y defendiendo el Derecho Internacional.
Contacto Regular con Trump
Durante su intervención, Starmer defendió la necesidad de mantener contacto constante con Trump y la histórica alianza entre Londres y Washington en tiempos de tensión, como la actual disputa en torno a la isla ártica, que es un territorio autónomo de Dinamarca. «Hablo regularmente con el presidente Trump. Mi equipo mantiene contacto diario con todas las figuras clave de su administración,» afirmó, insistiendo en que estas relaciones «importan y producen resultados concretos en el interés nacional.»
El primer ministro añadió que las alianzas «no consisten en fingir que no existen diferencias» sino en enfrentarlas «directamente, con respeto y con un enfoque en los resultados.» En este contexto, Trump ha intensificado las tensiones con los aliados europeos al anunciar aranceles comerciales adicionales contra los países que confirmaron su participación en maniobras militares en la isla ártica. Starmer le expresó en una llamada telefónica que esta maniobra era un «error,» argumentando que la seguridad en la zona es una prioridad para todos los aliados de la OTAN.
A pesar de los esfuerzos de diálogo, el mandatario estadounidense ha sostenido que tomar el control del territorio semiautónomo de Dinamarca ayuda a alejar la «amenaza rusa,» criticando que Copenhague «no ha podido» lograrlo hasta el momento. «La OTAN lleva 20 años diciéndole a Dinamarca ‘tienes que alejar la amenaza rusa de Groenlandia’. Lamentablemente, Dinamarca no ha podido hacer nada al respecto,» reiteró Trump, manteniendo su posición sobre sus aspiraciones expansionistas.
